D. O.
El requisito económico para acceder a una de las viviendas de alquiler de La Corredoria es que los ingresos de la unidad familiar no superen los 55.000 euros al año. Con esta renta se entiende que los inquilinos pueden pagar un alquiler de menos de 300 euros al mes y hacer frente a la comunidad y a los recibos de los servicios.
El problema llega cuando las rentas son muy inferiores a ese límite máximo. «Está claro que con un sueldo de 700 euros al mes no se pueden pagar estas cifras», reconoció ayer la consejera de Vivienda, Noemí Martín.
La responsable de la política de vivienda del Principado explicó que en este tipo de promociones de vivienda en alquiler «igual es necesario establecer unos ingresos mínimos», lo que permitiría a la Consejería asegurarse de que los inquilinos pagarán sus recibos mensualmente y así la Administración no se vería obligada a iniciar los procedimientos de desahucio como los que tiene en marcha.