David ORIHUELA
Los vecinos del Oviedo Antiguo han llegado a un límite y han unido sus fuerzas ante lo que consideran «dejadez» y «negligencia» por parte del Ayuntamiento de Oviedo. Dicen que llevan años soportando ruidos y presentando denuncias, aseguran que suman cientos, ante el Ayuntamiento, y al no obtener la respuesta que esperaban han optado por llevar su reivindicación al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Los representantes de tres asociaciones -Ana Belén Álvarez Balbín, de Asociación de Vecinos «Pérez de Ayala» de El Fontán; Miguel Clemente, Afectados por la Movida, y Juan García, de la asociación de vecinos del Oviedo antiguo- comparecieron ayer en la sede de la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO) para anunciar el traslado de su denuncia a Estrasburgo.
Entre las tres asociaciones agrupan a más de 3.500 vecinos del casco viejo de la ciudad. Ana Belén Álvarez denunció que el Ayuntamiento de Oviedo, además de mantener una actitud de «dejadez», «incumple reiteradamente su propia normativa». Ante esta situación las asociaciones han reunido el trabajo que cada una de ellas ha realizado por separado y así llevan a Estrasburgo una treintena de denuncias que abarcan la última década. «Hay locales a los que se denunció hace 10 años, se les abrió expediente y se les ha vuelto a denunciar una década después porque no se ha hecho nada para arreglar la situación», denunció Miguel Clemente.