Pablo GALLEGO
Suspenso. Para universitarios y políticos, esa es la nota que merece la propuesta de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, de incluir como contenido troncal en las carreras universitarias los estudios de género y la «tradición intelectual» del feminismo. Y aunque la titular de Igualdad recalca ahora que sus declaraciones se «malinterpretaron», la respuesta de la Universidad a la Ministra es clara: los nuevos grados del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) ya recogen las diferencias de género como materia transversal, y a pocos meses para que el plan Bolonia se ejecute al cien por ciento ya no hay espacio para ideas «de última hora».
Este es uno de los argumentos de la vicerrectora de Ordenación Académica, Paz Suárez Rendueles, a la hora de valorar la «asignatura Aído». «Viene un poco tarde», apunta la responsable de los estudios que se imparten en la Universidad de Oviedo. «Todas las universidades han enviado ya las memorias de sus grados a la ANECA», la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, añade.
Tanto la vicerrectora como el decano de Filosofía Vicente Domínguez señalan cómo los nuevos grados recogen -para todos los estudios y con contenidos «a desarrollar»- «seis créditos» dedicados a los estudios de género. Un programa establecido para cumplir el real decreto de 2007 sobre Ordenación de las Enseñanzas Universitarias Oficiales, en el que se recoge que «la formación en cualquier actividad profesional debe contribuir al conocimiento y desarrollo de los principios de igualdad entre mujeres y hombres».
A este punto es al que se ha agarrado Aído para asegurar que «en ningún caso» ha solicitado una asignatura concreta sobre feminismo. Pero si la idea se llevase a término, los estudiantes se harían oír. El presidente del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Oviedo, Rubén Menes, adelanta que «si esto trasciende, el Consejo de Estudiantes trasladará su postura al Ministerio». Una posibilidad que, a la vista de la respuesta a Aído del Ministerio responsable de Universidades, no parece que vaya a hacerse realidad. Según fuentes de Educación, «todo lo que sea conocimiento es positivo», pero, afirman, «en la actualidad ya existen másteres sobre género e igualdad». Uno de ellos, en Asturias. «La Universidad de Oviedo tiene el tema bien cubierto», asegura Rendueles. Por un lado, con el máster «Género y diversidad», que incluye una mención internacional «Erasmus Mundus». Por otro, con la iniciativa «Geniuniovi», un programa «adaptado a la ley de Igualdad».
Más allá de los sectores puramente docentes, en el Partido Popular las declaraciones de la Ministra han vuelto a desatar las críticas contra el Ministerio de Igualdad. Primero, las del diputado en el Congreso Adolfo Luis González, al indicar a Aído que la Universidad «está para otra cosa», y que la igualdad entre géneros debe aprenderse «en los primeros años de vida de una persona, tanto en el colegio como en la familia». Después, las de la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, quien lamentó las «ideas de laboratorio» de la Ministra, antes de señalar que «la única igualdad que ha conseguido este Gobierno es que haya igual número de parados que de paradas».
En la Junta General del Principado, el asturiano Emilio Pérez Cueva aporta un punto de vista semejante. «En la Universidad actual, con un porcentaje de mujeres estudiantes superior al de los hombres, la propia inercia llevará a que ellas sean las que ocupen puestos directivos», afirma el diputado, «al haber más tituladas que titulados», aunque «el mando deberá ejercerlo quien más capacitado esté, sea hombre o mujer».
Pérez Cueva insistió además en una de las últimas «tesis» del PP: la «inutilidad» del Ministerio de Aído. «Ofrece muy poco en relación a lo que cuesta», apostilla el diputado.
Más allá de declaraciones y polémicas, los estudios de género están ya asentados en la formación superior. «En los grados se habla del género como algo transversal», apunta la directora general de Universidades del Principado, Miriam Cueto, «aunque más en unos estudios que en otros». La responsable de la educación superior en el Gobierno de Vicente Álvarez Areces subraya, no obstante, que el pleno desarrollo de estas materias sólo llegará cuando los grados se pongan en marcha por completo. «En ese momento sí será algo transversal», apunta Cueto, quien aprovecha para subrayar «otra cuestión pendiente» en la Universidad, los derechos humanos. Una realidad sobre la que, añade, «aún hay muy poca formación».
«La Universidad de Oviedo tiene el asunto cubierto con un máster sobre género»
Paz Suárez Rendueles
Vicerrectora
«Con más mujeres en la educación superior, la propia inercia las llevará a puestos directivos»
Emilio Pérez Cueva
Diputado del PP
«Otra cuestión pendiente son los derechos humanos, hay poca formación»
Miriam Cueto Pérez
Directora de Universidades