D. ORIHUELA
Fue una falsa alarma de bomba, pero obligó a desalojar el edificio de servicios múltiples del Principado en Llamaquique, en el que trabajan 1.100 funcionarios de la Administración regional.
A las doce de la mañana los trabajadores recibieron por la megafonía del edificio la orden de evacuar las instalaciones. En un primer momento se pensó en un incendio, pero después se confirmó que había una amenaza de bomba. La Policía Nacional acordonó la zona y obligó a los funcionarios a alejarse hasta la acera de enfrente, la del Instituto Aramo.
El edificio se desalojó sin incidentes y en pocos minutos. La Policía Nacional inspeccionó las dependencias y finalmente confirmó que se había tratado de una falsa alarma.