En 1954 la iglesia prerrománica de Bendones se consumía en el olvido, comida por la maleza y medio en ruinas tras sufrir un derrumbe parcial por un incendio en 1936, en el inicio de la Guerra Civil. Hace 56 años, el inolvidable Joaquín Manzanares, cronista oficial de Asturias, descubrió las ruinas y se afanó durante cuatro años en la restauración del templo, bajo la dirección del arquitecto Luis Menéndez Pidal.
Santa María de Bendones se estima que fue construida entre los años 792 y 842, ya que por su estilo se data en el reinado de Alfonso II, debido a su similitud con San Julián de los Prados. Como otros templos prerrománicos, también estuvo decorada con pinturas murales, de las que sólo se conservan pequeños restos.