PEPE MONTESERÍN
El paso del invierno a la primavera se llama equinoccio y ocurre el 21 de marzo en el hemisferio norte, mientras que en el Sur pasan del verano al otoño. La noche será de la misma duración que el día. En el Polo Norte, una oscuridad de seis meses se abre a una claridad semestral; saldrá el sol en el horizonte, a la hora del desayuno, y ahí seguirá hasta que llegue Buenafuente; amanecer y ocaso, todo uno, depresión y cénit, para ir ganando altura cada jornada, si es que entendí a Copérnico. En el Polo Sur, al contrario, el sol se pone y adiós muy buenas, a cenar fuerte y a la cama. Para Luis Roldán también llega la primavera, tras una noche de quince años; ya aparece en las portadas de la prensa, gafas anti flash y bolso en bandolera, listo para trabajar en «Mira quién baila» y para facturar sin IVA una parte de la salsa. No le queda otra, si es que entendí a Copérnico.