Oviedo, Ángel FIDALGO
«Nuestra pobreza es un escándalo por los recursos naturales tan importantes que tenemos en África». Jacinthe Nkongolo, delegada de la Fundación Pájaro Azul en África, ONG fundada en Oviedo, hizo ayer un relato desgarrador del sufrimiento de las mujeres subsaharianas durante la presentación en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA de la Semana de la solidaridad, que se iniciará el próximo lunes en Oviedo con distintos actos que se celebrarán en el auditorio Príncipe Felipe, el edificio histórico de la Universidad y Trascorrales, organizados por la Fundación Pájaro Azul.
En el acto de ayer intervinieron Annette Maxime, directora de la Alianza Francesa; Daniel Sánchez, director de la Orquesta Clásica de Asturias; Silvia Junco, concejala de Cooperación del Ayuntamiento de Oviedo; Luis Feás, crítico de arte; Jacinthe Nkongolo, delegada de la Fundación Pájaro Azul en África, e Inmaculada González-Carbajal García, presidenta de la Fundación Pájaro Azul.
«Vivimos en medio de la pobreza extrema, en la que los niños y las mujeres son los seres más vulnerables. La vida en nuestros países es un duro combate por la supervivencia», denunció Jacinthe Nkongolo, al tiempo que hacía un llamamiento desesperado a la cooperación internacional, «porque solos no llegáramos a ningún lado, y por eso para nosotros la ayuda es capital y urgente».
Inmaculada González-Carbajal García, por su parte, advirtió de que en los países occidentales «tenemos unos deberes humanos que cumplir con las personas que no pueden saber cuáles son sus derechos sencillamente porque en sus países no existen».
Annette Maxime comentó que en África hay ochenta millones de personas que hablan francés, lo que sólo por esto justificaría la presencia de la Alianza Francesa en estas jornadas. «Pero aunque el francés sea sinónimo de imperialismo, no deben de olvidar que también les transmitieron valores como la resistencia y la pluralidad».
La directora de la Alianza Francesa afirmó, por otra parte, que «como seres humanos que vivimos en el Estado del bienestar, tenemos que tomar conciencia de la realidad africana y ayudar a construir un mundo más solidario y también más justo».
El resto de los participantes en la presentación de estas jornadas se mostró orgulloso de poder ayudar, en las distintas actividades que están programadas, a los países subsaharianos y, especialmente, a sus mujeres y niños.