L. S. NAVEROS
Circular por las calles peatonales de la ciudad puede salir caro a los conductores que no estén autorizados. El Ayuntamiento ha iniciado los trabajos para instalar videocámaras en las principales entradas a las zonas peatonales. Estos dispositivos de grabación estarán preparados específicamente para captar las matrículas de los coches, y las compararán con una base de datos con las matrículas autorizadas. Si no se posee esa autorización, de forma automática se cursará una denuncia, con su correspondiente multa. En total, este proyecto de control de los accesos a las zonas peatonales, financiado con el «plan anticrisis» impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, prevé la instalación de 15 cámaras.
En concreto, está previsto controlar tres zonas: la de Nueve de Mayo, Caveda, San Bernabé, Doctor Casal, Caveda y Manuel Pedregal; la de el entorno del auditorio «Príncipe Felipe» (Pérez de la Sala, Fermín Canella y plaza de la Gesta) y todo el casco viejo.
El intendente Manuel Secades, de la Policía Local, uno de los diseñadores del proyecto de «modernización tecnológica de las infraestructuras y seguridad vial de Oviedo», destaca que no será sancionado nadie que entre en una zona peatonal con una causa justificada. «Habrá un plazo de cinco días para presentar la justificación antes de que se tramite la denuncia. Todo el que tenga que entrar por una causa justificada podrá hacerlo. Los hoteles que tengan estacionamientos en las zonas peatonales podrán dar de alta, cada día, las matrículas de sus clientes a través de una web, para que consten entre los vehículos autorizados», asegura Secades, que destaca que el objetivo es mantener las zonas peatonales libres de la circulación de coches «que buscan atajar y se saltan la señalización sin más». «Oviedo hizo un gran esfuerzo para ganar espacios para el peatón, fue pionera en España, y hay que mantener ese espacio ganado libre de coches», destaca el oficial de la Policía Local.
La colocación de videocámaras para controlar los accesos a las zonas peatonales es sólo una de las iniciativas que contempla el proyecto financiado por el «plan ZP», que ha sido adjudicado a la empresa Telvent, que ya ha comenzado los trabajos.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto será la implantación en la ciudad de un «anillo» de fibra óptica de gran capacidad, 10 gigas, que permitirá transmitir todo tipo de información (imágenes, texto, etc) al centro de control de tráfico y al Ayuntamiento. «Se trata de una red redundante, es decir, que todos los tramos tienen, además, una alternativa. Quedará mucho capacidad libre, que se podrá utilizar para otras cosas, al margen del control del tráfico y la red semafórica», señala Secades. Por ejemplo, ya se está negociando un convenio con el Principado de Asturias para utilizar esta red municipal para conectar entre sí el viejo y el nuevo Hospital Universitario Central de Asturias, el Monte Naranco y el edificio de las Consejerías, en Llamaquique.
Además, a las 21 cámaras que hay en la actualidad para controlar el tráfico, se van a sumar otras 14, que se instalarán en zonas de nueva construcción, y también en el centro urbano, para mejorar el control del tráfico. «Todas las cámaras serán de última generación, y permitirán controlar con precisión la fluidez del tráfico o cualquier incidencia, incluso a través de la web», señala Secades. El proyecto total costará 1,4 millones de euros.