ÁNGEL FIDALGO
Juan Antonio Partarroyo es uno de los fundadores de la nueva Asociación de Empresas de Software Libre de Asturias (Asturlibre), una entidad que se decidió a impulsar, junto a otros cinco emprendedores, cuando comprobó en su persona lo difícil que resultaba encontrar la colaboración de la Administración para sacar adelante la empresa que preside, Área Tic. Y puso un ejemplo muy claro. Cuando acudió al IDEPA, el organismo del Principado dedicado a la promoción económica, con un proyecto de innovación, le contestaron que «mejor poníamos una sidrería, que tiene más subvenciones».
Partarroyo y otros tres fundadores de Asturlibre -Luis Miguel Cuende, presidente de la asociación; Luis Toyos, vicepresidente, y el empresario Francisco Penín- presentaron la nueva entidad en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, en un acto en el que se censuró la falta de apoyo público en Asturias a un sector que, en otras regiones, «está generando beneficios y una gran facturación, puestos de trabajo y perspectivas de futuro, con el apoyo de las comunidades autónomas», señaló Luis Miguel Cuende.
El software libre abarca las soluciones y programas informáticos que, una vez adquiridos, pueden ser usados, copiados, cambiados y redistribuidos libremente.
Francisco Penín defendió la idoneidad de utilizar el software libre, y Luis Toyos subrayó que «sólo tenemos que mirar lo que está pasando en otras partes de España».