|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Á. FIDALGO
La parroquia de San Francisco de Asís celebró ayer el día de su patrono con una misa multitudinaria que celebró el arzobispo Jesús Sanz en la «iglesia redonda», en la plaza de la Gesta, que es como se la conoce popularmente en Oviedo.
Y lo que son las cosas, el Arzobispo, que abrazó la orden franciscana y que lleva año y medio en la diócesis, no había visitado este templo hasta ahora, aunque, eso sí, lo hizo con intensidad, ya que realizó al templo dos visitas seguidas: ayer y antes de ayer.
Así lo reconoció con buen humor monseñor Jesús Sanz durante la misa, al tiempo que insinuaba que tal vez era debido a la confianza de la orden que lo acogió con su santo. «Hoy la Iglesia entona un canto de gratitud, no la hazaña de un héroe, sino la de un compañero que llegó al cielo», comenzó diciendo el Arzobispo, que naturalmente se encontraba como en su casa.
Con verbo espontáneo, culto y fluido, el Arzobispo, que estuvo acompañado por seis sacerdotes concelebrantes y un reducido grupo de seminaristas, contó a los fieles cómo había sido la vida de San Francisco de Asís, un hijo de la alta burguesía que un buen día dejó los bienes familiares para dedicarse en cuerpo y alma a los más pobres entre los pobres, según había escrito Chesterton en su biografía, que citó. Fue una ceremonia participativa, en la que el coro y una solista que llamó la atención de los asistentes entonaron cánticos religiosos que confirieron a la ceremonia la merecida solemnidad.
|
|
Consulta todos los artículos de «Parando en Villalpando» con las ilustraciones de Mortiner
| Lo último | Lo más leído | Lo más votado |
Todas las noticias, las fotos, los vídeos del Real Oviedo. Consulta la clasificación y el calendario. Plantilla 2012/2013