CHUS NEIRA
Seis años han tardado los vecinos de La Florida (9.000 habitantes en la actualidad) y los de Las Campas (2.000 almas de momento) en ver hecha realidad la conexión entre las dos urbanizaciones. O casi. El Ayuntamiento dice que en febrero se abrirá el paso que en su parte central, a través de la avenida de La Florida, dibuja ya, sobre el terreno, una formidable extensión de carretera que sólo se podría comparar con las de otras ciudades más grandes. Cuando se abra será, sin duda, la avenida más grande de Oviedo y también la mejor urbanizada. Treinta y dos metros de caja de un lado a otro en todos sus puntos y una extensión total de 1,2 kilómetros, más que General Elorza (850 metros) o Uría/Fruela (un kilómetro).
Lo llamativo es que después de tantos años a las obras les quede un remate mínimo en este tramo central, poco más de diez metros, y que la junta de propietarios y el Ayuntamiento se empeñen en que la apertura tiene que realizarse a la vez en todo el ámbito urbanizable, que conecta con varios puntos una y otra urbanización y también con la carretera, antiguo Camino de Santiago, que va de San Lázaro de Paniceres a La Florida y con la pequeña caleya asfaltada que va de Paniceres a Las Campas.
Precisamente este camino, tan sólo medio kilómetro, pero muy útil para los vecinos de la zona, acaba de ser interrumpido, con vallas en su parte alta y con un socavón en la conexión con Las Campas, para indignación de los vecinos. Emilio Peña, presidente de la Asociación de Vecinos de La Florida, deja claro que ellos fueron los mismos que se manifestaron para que se hicieran las obras, pero que creen que aunque haya que cortar la carretera, se podría haber hecho con otra planificación, avisando a los afectados con tiempo suficiente y poniendo en funcionamiento una vía alternativa.
Efectivamente, los vecinos de Las Campas utilizan con frecuencia esta pequeña salida, pues acceder a Oviedo a través de La Florida les ahorra unos veinte minutos en hora punta a la otra opción, la única desde el corte de carretera de ayer por la mañana, a través de la carretera de San Claudio y luego por La Argañosa. La salida de la parte baja de Las Campas tiene otro inconveniente. Cuando llueve mucho, se inunda. Si esto sucediera ahora mismo, los vecinos de Las Campas se quedarían aislados.
Además, añade Peña, ese camino también da servicio a los ganaderos con vacas a uno y otro lado, es decir, en el Naranco y la zona de Olivares. Cortarles ese paso equivale a hacerles pasar su tractores por La Argañosa, a complicar la vida mucho en el ámbito rural.
La conexión, de todas formas, es inevitable y urgente. La Florida y Las Campas necesitan estar conectados por muchos motivos: en La Florida hay comercios que los vecinos de Las Campas necesitan. Mucha gente de La Florida está en el centro de salud de Las Campas. En el Colegio de Las Campas hay plazas libres, y sería el centro lógico para los vecinos de La Florida, en especial los de la parte baja, que ahora tendría que irse a La Ería o el Naranco.
Emilio Peña y los vecinos de uno y otro lado, en especial los de Las Campas, sólo piden que los cortes de carretera no se realicen sin previo aviso. En esta ocasión, aseguran, se colocó un cartel en uno de los extremos el lunes por la tarde anunciando que desde el martes cortaban. En el otro extremo, el cartel apareció a la vez que el corte de carretera.
Ahora piden que se abra un paso para facilitar la vida a los vecinos, ya que van a tener que esperar hasta febrero para ver abierta de forma definitiva la conexión.
Desde el Ayuntamiento, el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, promete que la junta de propietarios «planificará la secuencia de las obras de forma que exista un horario y que los vecinos puedan tener acceso». Mortera también denuncia que, «sabiendo que eran complejas, los mismos que critican ahora que se corte fueron los más persistentes para que se cortara».
En todo caso, el Ayuntamiento garantiza que la obra «no ocasionará molestias de semanas, sino de días», y que el problema de la conexión con San Lázaro de Paniceres no pasará de ser «un corte en un momento determinado».