07 de mayo de 2012
07.05.2012
La mar de Oviedo

Jurados

07.03.2012 | 04:28
Jurados

Resulta raro, en hablando de séptimo arte, que Hollywood premie los efectos especiales de una película mala; sería como si en un concierto aplaudiéramos al metal mejor niquelado, como si de un libro elogiáramos el tipo de papel, o en nuestro Museo de Bellas Artes resaltáramos la moldura de «El Nalón a su paso por Las Caldas», de Telesforo Fernández Cuevas. Por el contrario, la industria del automóvil reconoce al coche de mejor calidad-precio, que aúna lo útil y lo económico, y nunca su aspecto. Así, en arquitectura, la fachada de un edificio es lo último a valorar, en especial cuando no es consecuencia de su firmeza, utilidad y rentabilidad, como suele ocurrir. Otra cosa sería si habláramos de una escultura. Hoy escuché la balada «Quédate conmigo», que representará a España en Eurovisión; quizá Pastora Soler gane el premio a los ojos más guapos.

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