Bares, sidrerías, músicos y un sector vecinal se unen por la música en vivo

Taboada aspira a promocionar desde el Ayuntamiento los conciertos en los locales y los impulsores del cambio de la ley recogen 3.500 firmas

02.09.2015 | 04:17
Taboada y Fernández del Páramo, a ambos extremos de la mesa, con vecinos, hosteleros y músicos.

El movimiento a favor de la música en vivo en los bares suma adeptos. A las asociaciones de músicos y a los locales se añaden ahora las sidrerías de Gascona y una parte de los vecinos del casco antiguo. Todas ellas se han involucrado en la recogida de firmas para impulsar el cambio de la legislación actual, que prohibe que los bares musicales den conciertos o que se cante en los chigres. En un día, hasta ayer por la tarde, habían reunido unas 3.500 firmas. La teniente de Alcalde Ana Taboada (Somos) se reunió durante la mañana de ayer tanto con partidarios como con detractores de las actuaciones en directo. Manifestó que, con el máximo respeto al descanso de los ciudadanos, querría que "como en Irlanda, la música en vivo se promocionara desde el Ayuntamiento".

El Ayuntamiento, representado por Taboada y el concejal de Licencias, Ignacio Fernández del Páramo, recibió ayer por la mañana a los portavoces de diversas asociaciones y colectivos implicados en la polémica abierta hace unas semanas, después de que el Cá Beleño recibiera una notificación municipal advirtiéndole que debía detener los conciertos. Los concejales se reunieron primero con el presidente de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, Juan García, y de la de Afectados por la Movida, Miguel Clemente. Ambas son inflexibles contra la música en los bares. Juan García indicó que, en el transcurso del encuentro recordaron a Taboada "que todos los políticos en activo juran o prometen cumplir las leyes y hacerlas cumplir". Añadió que, si los músicos y los hosteleros impulsan una reforma legislativa en la Junta General del Principado -que tiene las competencias en esa materia-, ellos también apelarán a ella. "Ya no hay ni una posibilidad de diálogo", aseguró.

El propietario del Cá Beleño, el local que encabeza la movilización por la música en vivo, lamentó que los portavoces de ambas asociaciones "no quisieran sentarse con nosotros" y agradeció a Taboada su ayuda "para solucionar este problema y buscar el entendimiento entre todos, incluidos los vecinos del Antiguo".

María Lavilla, la coordinadora de eventos de la Asociación de Hosteleros de la calle Gascona de Oviedo, también estuvo en la reunión. Las sidrerías de Gascona son partidarias de cambiar la ley. "Nosotros siempre tuvimos esa tradición de cantar en los chigres", comentó. La asociación lleva cuatro años organizando el certamen "Cantares de chigre" y durante ellos Lavilla no tiene constancia de ninguna sanción ni queja. Considera necesario, de todos modos, ajustar la norma a la realidad para "estar dentro de la ley". La portavoz de las sidrerías apostó por "las buenas ideas y la creatividad" para llegar a un arreglo que satisfaga a vecinos, músicos y hosteleros.

De la asociación Oviedo Redondo asistió al encuentro Iván Martínez, que opina que "que la ley actual es completamente ridícula, porque permite noventa decibelios de música en los locales, enlatada pero no en directo". Su asociación defiende "la música en los bares, en la calle y en las plazas, por las tardes y sin molestar en nadie" y está empeñada, agregó, en cambiar la imagen que la gente tiene del Antiguo. "Nosotros queremos limpiar Oviedo de botellón, de las meadas y la inseguridad, que son puntuales aunque a veces los hay. En el Antiguo se vive muy bien y queremos un barrio vivo, y ahora es el más envejecido de la ciudad", expuso.

Taboada dio su respaldo a todos estos colectivos y llamó la atención sobre la contracción que supone que, según la Ley de Espectáculos de 2002, "en una biblioteca pública se pueda hacer un concierto o una obra de teatro y un bar, con toda la insonorización que se le exige, no".

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