Las farmacias también hacen su agosto

Cremas solares, vendas para los pies y productos bucodentales, entre las ventas más frecuentes de las boticas en verano l Los peregrinos del Camino de Santiago, los turistas más numerosos

05.09.2015 | 04:44
A la izquierda, turistas frente a la farmacia de la plaza del Ayuntamiento. Sobre estas líneas, María Ángeles Arroyo en su botica.

"En verano nos visita mucho 'guiri' quemado", bromea María Ángeles Arroyo, que tiene una farmacia en la calle Uría, la más transitada de la ciudad. "Este año está habiendo muchos más turistas que en anteriores veranos, sobre todo tenemos muchísimo turismo nacional", comenta la boticaria. Turistas de orígenes variados que coinciden en una cosa: "Están encantados con la ciudad, dicen que Asturias es una tierra muy acogedora".

Desde la Catedral hasta la salida del municipio para continuar el Camino de Santiago, los peregrinos se encuentran con varias oficinas de farmacia. De hecho, estos caminantes constituyen el núcleo de turistas que más frecuenta las boticas a lo largo de todo el año. "Vendemos cremas solares, tiritas, cremas de pies... productos muy solicitados entre los viajeros, explica María Ángeles Arroyo.

Julio Braña califica su farmacia de la calle Uría como una "farmacia de paso". "Tenemos cerca las estaciones de tren y de autobús, y luego los hoteles de esta calle y de los alrededores. La gente viene preguntando por el Oviedo Antiguo y los monumentos de la ciudad", comenta Braña. "Además, de las estaciones también salen clientes de otros municipios asturianos", añade.

A pesar de atender a turistas durante todo el año, Julio Braña señala que en verano repuntan determinadas demandas. "Vendemos muchos productos para familias que vienen con niños, productos para la higiene bucodental, cremas solares y, cómo no, antiácidos, que los turistas no están acostumbrados a una buena fabada", afirma con humor este farmacéutico. "Los peregrinos son también muy habituales. Sufren esguinces y torceduras de tobillo por las largas caminatas. Todo el mundo que viene suele opinar que la ciudad está muy limpia", añade.

Pablo Barriuso regenta la farmacia que se encuentra en la plaza del Ayuntamiento. Por delante de su botica pasan los peregrinos que se dirigen a San Salvador para hacer su parada obligatoria del Camino de Santiago. "Vendemos muchos repelentes para mosquitos para los habituales de albergues y de campings", indica Barriuso. Otras peticiones habituales: "Muchos bálsamos para los pies cansados de los caminantes y cremas para dolores musculares, e incluso productos para dormir, por el cambio de costumbres que llegan a sufrir", precisa.

Este año, Pablo Barriuso ha percibido un aumento del turismo en la ciudad. Un incremento que califica de "cifra récord", al menos en su oficina, donde a veces se ve obligado a ejercer de guía cuando le piden recomendaciones acerca de qué lugares visitar o en qué establecimientos comer. "Y eso que la oficina de turismo está enfrente", bromea. En un plano más técnico, los foráneos "preguntan mucho por las recetas electrónicas, si son compatibles aunque provengan de otras comunidades autónomas", explica el farmacéutico.

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