Comiendo fabada en la hamaca

Los socios del Centro Asturiano llenan las nuevas piscinas el último día de las fiestas El capellán llama a la solidaridad con los refugiados en la misa de la Santina

09.09.2015 | 08:43
Comiendo fabada en la hamaca
Comiendo fabada en la hamaca

Voladores, un sol abrasador y unas piscinas preparadas para combatir el calor recibieron a los miles de socios e invitados que ayer subieron al Naranco para disfrutar del Día Grande del Centro Asturiano. La fiesta, como recordaba en su pregón la escritora María Teresa Álvarez, se celebra en los centros asturianos de todo el mundo en honor a su patrona, la Virgen de Covadonga. La gente aprovechó el buen tiempo para darse un chapuzón, además de degustar la popular "fabadona".

El presidente del club, Alfredo Canteli, subrayó ayer que en la comida ofrecida para festejar el Día Grande "todo es asturiano, desde el primer queso hasta el último chupito, y ya llevamos varios años así". De la jornada de ayer destacó "el buen tiempo y la participación. Por la mañana había mil coches y los aparcamientos estaban llenos". "Hay un gran ambiente y un extraordinario comportamiento de los socios, no hay ni un plato tirado en el suelo. Me gusta la convivencia de las familias, recuperar las comidas de 'prao'... Soy un enamorado de mi gente", reconoció.

Los más madrugadores ya se encontraban en el monte a las once de la mañana para la alborada y la competición de pádel entre socios jugadores federados, que se alargó tres horas. Pasado el mediodía, multitud de socios participó en la bajada en procesión de la Santina hasta una carpa en el aparcamiento. La Virgen iba precedida de bandas de música y de la reina de las fiestas, Carolina de la Vega, y sus damas de honor, Sara María Rodríguez e Inés García-Marina, que arrojaban pétalos a su paso.

El capellán de la entidad, José Franco Baizán, ofició una misa asturiana con los ritmos regionales que pusieron el coro del Centro, el gaitero Jonathan García López y el tenor Eduardo López. Decenas de personas se quedaron de pie. En su homilía, el sacerdote ensalzó a la Virgen, "nuestro refugio y nuestro consuelo" e hizo hincapié en la necesidad de brindar "nuestro hombro y nuestra generosidad" a los niños refugiados. Baizán los comparó con los españoles que antaño emigraron para ganarse el pan.

La representación del Ayuntamiento de Oviedo le correspondió al concejal de Festejos, Roberto Sánchez Ramos, "Rivi" (IU), y también se dejaron ver por el complejo social del Naranco los portavoces del PP, Agustín Iglesias Caunedo, y de Ciudadanos, Luis Pacho. Ajenos a desfiles y actos, los niños disfrutaron de los castillos hinchables, los campos de fútbol y las piscinas.

Finalizada la ceremonia religiosa, los socios se dirigieron a comer la "fabadona": 200 raciones de fabes con compango, arroz con leche, pan y una botella de sidra. Consuelo Corral, la cocinera al frente, observó que los comensales venían "con mucha 'fame'" y que como siempre se vende todo por adelantado. Ni siquiera los casi 30 grados desanimaron a los hambrientos socios. "Algún año a alguno le sobró la comida y al siguiente no desayunó, para dejar sitio, y le faltó fabada. Pero normalmente la gente queda contenta, es una ración justa", añadió Corrales.

Todo fueron alabanzas al menú, que logró que la carpa se llenase de ávidos comensales que disfrutaron a la vez de este tradicional plato y de la actuación de gaitas y charangas. Marcelino Hernández, que acudía al club por primera vez, la calificó de "sabrosa". "Vamos a quedarnos hasta los fuegos, está siendo una mañana muy animada y el tiempo acompaña, aunque es mi hijo el que suele venir", completó Rosario Villarroel.

Una socia de toda la vida, Gloria Ruiz, comentó que la jornada estaba transcurriendo "fenomenal, el tiempo bueno, la misa preciosa y el tenor canta genial. La fabada está exquisita, tiernina. Luego café, siesta y bajar a Uría a jugar al parchís". Animada por ella, su amiga Martina Ámez declaraba también: "Llevo 51 años en Asturias, soy cazurra, aunque me siento asturiana. Buenísima la fabada. Esto es maravilloso, hace años que vengo invitada por amigas, lo paso en grande. Pido de año en año para llegar y que mis amigas estén vivas, egoístamente".

Repuestas las fuerzas, los socios se dirigieron al campo de fútbol y a la carpa pequeña de la fiesta para disfrutar de las exhibiciones. Halcones, águilas, buitres y otras aves de los cetreros de Águilas de Valporquero dieron un espectáculo de acrobacias en vuelo. Con él, además, buscan concienciar sobre la necesidad de proteger las especies amenazadas.

La Asociación de Buscadores de Oro de Navelgas "Enrique Sanfiz" escondió varias pepitas de oro de 24 quilates procedentes del río tinetense por el club, que recibieron en premio quienes antes las encontraron. En paralelo, se celebró frente al edificio de la entidad el XV Festival de Folclore Tradicional Asturiano, en el que participaron las bandas de gaitas Camín de Fierro, La Madreña y el Centro Asturiano de Oviedo, estas dos últimas con grupos de baile regional. También ofreció tonada y un monólogo Julio Mallada.

La media tarde fue el tiempo de los concursos. A partir de las seis se disputaron la final del XIV Torneo de Bolos José Antonio Álvarez, "El Cuerín", el gran certamen de karaoke dirigido por el "dj" RJ Rober y los concursos y exhibiciones de "skate" y monopatín y de baile moderno. Cercana la noche, se entregaron los premios del concurso infantil de pintura y de la XXXVII Miniolimpiada del Deporte y arrancó la verbena de fin de fiesta, aderezada con música de la orquesta Assia. El broche final de estas fiestas, preámbulo no oficial de San Mateo, los pusieron los ya tradicionales fuegos artificiales, que iluminaron el cielo ovetense en un nuevo preludio del fin del verano.

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