El futuro de la plantilla de Recaudación tensa las relaciones en el seno del tripartito

IU advierte a Somos de "un antes y un después" si no modifica su trato hacia los trabajadores de La Auxiliar

01.10.2015 | 04:09
Trabajadores de La Auxiliar, durante una concentración.

El conflicto abierto entre el Ayuntamiento y los trabajadores de La Auxiliar de Recaudación, la concesionaria que se encarga de cobrar los tributos locales, amenaza con deteriorar de manera definitiva las relaciones entre Somos e IU, dos de las tres patas del tripartito local que encabeza el alcalde, el socialista Wenceslao López. En el seno de la coalición no están gustando las formas con las que los miembros de la marca local de Podemos están gestionando el futuro de los 42 trabajadores de la empresa.

Y más después de las declaraciones realizadas anteayer por Rubén Rosón, concejal de Economía y número dos de Somos, en las que aseguraba que la única salida que le queda a la plantilla de La Auxiliar de Recaudación es la de "demandar al Ayuntamiento" una vez que se haya descartado que sus empleados sean subrogados por el Principado si finalmente el Ente de Servicios Tributarios se hace con la gestión de los impuestos del municipio ovetense. En la coalición se habla de "un antes y un después" en las relaciones internas del tripartito si este tipo de comportamientos se mantienen, que califican de "una temeridad".

El problema se centra en la dualidad existente en IU. Por un lado, la coalición respalda la remunicipalización de los principales servicios del Ayuntamiento que están en manos de empresas privadas. Pero por otro, pesa la defensa de los trabajadores de la que los comunistas han hecho bandera a lo largo de su historia. Y es que el temor es que este tipo de situaciones con los trabajadores se repitan en el caso de que el tripartito opte por seguir con su política de recuperar para lo público más contratos externalizados. Sin olvidar, que las dos nuevas caras del grupo municipal de IU -Cristina Pontón e Iván Álvarez- fueron "fichados" por la coalición por su papel en el mundo sindical. Álvarez era el presidente del comité de empresa de la firma de jardinería municipal, cuyos trabajadores protagonizaron una sonada acampada en el Campo San Francisco para protestar por el recorte de la plantilla. Por su parte, Pontón ejerció como presidenta del comité de empresa de la constructora pública Sedes y como portavoz de la Asamblea de Trabajadores de Empresas en Lucha. De ahí que una de las coletillas que pueden oírse en boca de algunos de los cuadros de la coalición es que "en IU hay un teléfono rojo, que es el sindical. Los trabajadores son sagrados".

Por eso IU quiere que todo lo que se vaya a hacer a lo largo de este mandato con las contratas por parte del tripartito se ejecute sobre tres premisas: sensibilidad social, negociación y respeto a las trabajadores y a sus familias angustiados por su futuro laboral. Algo que se deja entrever en las declaraciones realizadas ayer por Cristina Pontón, portavoz del grupo municipal de IU, que apuesta por prorrogar el contrato con La Auxiliar. "La prórroga es la mejor opción, necesitamos tiempo para hacer bien las cosas, y lograr una remunicipalización sin perjudicar a los trabajadores", explicó Cristina Pontón, que insistió en que IU "tiene claro que el objetivo prioritario es lograr una remunicipalización de todos aquellos servicios públicos que el PP ha ido privatizando en sus 24 años de gobierno".

Y matizó "pero debe ser un proceso no reversible, por tanto tiene que llevar un estudio serio y de consenso en el gobierno". "Debemos estar a la altura de las circunstancias, y bajo ningún concepto dejar de lado la posición de los trabajadores, que están viviendo una situación de incertidumbre que debe aclararse cuanto antes", sentenció.

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