La ruta del 34, una revolución

La visita guiada por los escenarios de Octubre de 1934 desborda las previsiones y reúne a centenares de personas en el itinerario por varios puntos de la ciudad

04.10.2015 | 15:10
Asistentes en uno de los grupos, ayer, en la plaza del Fontán.

Que los organizadores de la ruta por los escenarios de la Revolución de Octubre del 1934 no se esperaban tal cantidad de gente se pudo ver muy pronto en la plaza del Fontán, de donde partía el recorrido. Más bien, se pudo (no) oír. El megáfono blanco y rojo que habían llevado para la ocasión delataba su pronóstico fallido: estaba pensado para un grupo de 30 personas, no para más de cien, como finalmente fue.

En realidad, el éxito de participación de la visita, que congregó a centenares de personas en el itinerario por varios puntos de la ciudad, obligó a hacer tres grupos, y no dos como estaba previsto. Y obligó también a Benjamín Gutiérrez, director de la Fundación Juan Muñiz Zapico, uno de los encargados de diseñarla, a subirse a bancos, farolas y bordillos, y a llevar al límite a su garganta (descartado el megáfono) para explicar las historias que la Revolución del 34, de la que hoy se cumplen 81 años, dejó en la capital. El edificio actual de Hacienda, antiguo cuartel de Santa Clara, los puestos de ametralladoras en la calle Uría y la plaza de la Escandalera, la Estación del Norte, las Pelayas... Un recorrido de una hora y media de duración que el tripartito (Somos, PSOE e IU) se ha encargado de incorporar a la oferta turística de la ciudad para todo el año, como adelantó en la edición de ayer este periódico. De hecho, los trípticos informativos sobre la actividad, que se repartieron ayer antes de la visita, ya están disponibles en la Oficina de Turismo.

La ruta tuvo muy buena acogida entre los asistentes. Estaba Roberto Sánchez Ramos (IU), Isabel González (Somos) y Diego Valiño (PSOE) para representar al tripartito. Y estaban también centenas de personas que, en procesión, acompañaron a los tres guías, historiadores de la Universidad de Oviedo. Por ejemplo Covadonga Badiola, 19 años, estudiante de Historia en la Universidad. "La ruta es imprescindible porque hay mucha gente que no sabe nada de esto", aseguraba ayer en la plaza de la Escandalera. A su lado, escuchaba como podía las explicaciones del historiador Carmen María Catalán, 62 años. Estaba encantada: "Todo lo que suponga dar información objetiva sobre la historia es un acierto", decía.

Información objetiva. A partir de este concepto defienden los impulsores de la ruta una actividad que ha generado polémica en el Ayuntamiento. Los grupos del tripartito la defienden porque sostienen que "es historia que se estudia en las facultades" y que, alejada de la propaganda, es necesaria que la ciudadanía la sepa. Y la oposición, PP y Ciudadanos, creen que no, que no tiene cabida como acto cultural y que "la sangre no tiene valor turístico".

Luis Pacho, concejal de Ciudadanos, se cruzó ayer a uno de los grupos durante el recorrido. "Ya dejamos clara nuestra postura. Creemos que esta ruta no tienen nada que ver con la cultura", aseguró a este diario en plena calle, frente al teatro Campoamor.

Fue uno de los discrepantes de un acto que tuvo casi todo a favor menos lo principal: el sonido. La ruta se realizó por primera vez el año pasado. "Fue una prueba. Ensayo, error", dijo uno de los organizadores, que tendrá que ser previsor para el próximo domingo, que hay prevista otra salida. De momento, el recorrido gustó a asistentes como Alejandro Fanjul: "La visita es necesaria porque el pasado es el que es y no tiene ideologías", resumió.

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