Mucho más que una noche

El Ayuntamiento estudiará esta semana adelantar y ampliar la próxima Noche Blanca, tras el éxito de la última edición

05.10.2015 | 03:45
Mucho más que una noche

Satisfacción. Es lo que sienten los galeristas, los monitores de talleres, los comisarios de exposiciones y los artistas que participaron anteayer en la tercera Noche Blanca de Oviedo. Aunque no hay datos oficiales, el Ayuntamiento asegura que se superaron las cifras de asistencia de años anteriores, lo que supone el impulso definitivo para ampliar esta cita cultural a más de una noche.

"Todos los retos propuestos por los programadores y los agentes sociales fueron un éxito. Eso nos anima a empezar a estudiar ya esta semana la propuesta de ampliar la Noche Blanca a más días y acercarla a fechas con mejor clima", afirmó ayer el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos. El edil explicó que en cuanto se tengan todos los datos oficiales, hacia finales de semana, se estudiarán los aciertos y los fallos, y se abrirá un debate con la ciudadanía y los artistas "para coger ideas que nos posibiliten programar nuevas actividades. La cultura de Oviedo no se puede concentrar solo en una noche, ayer quedó más que demostrado. Y pienso que, con el mismo presupuesto, se puede lograr que haya muchas noches blancas".

Pero, dejando las intenciones y visiones políticas a un lado, el éxito de la cita quedó más que demostrado. La incorporación de talleres infantiles, en el edificio de La Herradura del Campo de San Francisco y en los bajos del teatro Campoamor, fue uno de los mayores aciertos de esta edición. Por los primeros, que realizaron tres pases de su cuentacuentos, su taller de creación de marionetas y su espectáculo de títeres, pasaron más de 600 niños. Por el segundo, impartido por el artista Toño Velasco, pasaron varios cientos de niños y adultos, y otros tantos se quedaron fuera por la falta de capacidad. Lo mismo ocurrió en las visitas guiadas por la Central de Telefónica. Desde las 20 horas hasta la 1 de la madrugada, se organizaron 18 grupos, formados por 15 o 20 personas. "Pero está viniendo gente de última hora y nos da rabia decirles que no, así que están entrando también", afirmó una de las trabajadoras de la empresa telefónica que ayer, como el resto de sus siete compañeros, realizaban este servicio de manera voluntaria. Según los datos de la organización, en la Noche Blanca de 2014, la primera en la que se abrió al público el edificio, acudieron 150 personas; este año, la asistencia se duplicó.

El arte fue otro de los puntos fuertes de la jornada. En esta edición, aumentó considerablemente el número de galerías que permanecieron abiertas hasta casi las 3 de la madrugada de ayer, y que prepararon exposiciones, conciertos, talleres, degustaciones e instalaciones especiales para acercar su arte a un nuevo público. Eso pretendían también los actores de La Xata Tren Fest. Llegaron a Oviedo desde Bilbao, y se apoderaron de las calles con su música y sus números circenses hasta la madrugada. Los barrios también estuvieron presentes en esta edición, gracias a las habaneras y las canciones populares que interpretaron varios coros de Oviedo en siete centros sociales. "Tengo mucho interés en conocer el impacto de esta actividad porque la Noche Blanca no está pensada solo para el centro, es algo que debe llegar y en lo que debe participar toda la ciudad", puntualizó el edil.

El cine vivió su homenaje en el Auditorio Príncipe Felipe, con la proyección de "Too Much Johnson", de Orson Welles, y el concierto de Remate. Como ocurrió en el resto de pases que esta actividad realizó por España, agotaron las 400 localidades disponibles. Lo mismo pasó en el mesa redonda "Mujeres en la literatura" en el salón de té del Campoamor, y en la visita urbana de la Revolución del 34; que duplicaron las expectativas de sus organizadores. De momento, la primera Noche Blanca del tripartito deja buen sabor de boca.

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