Tejón & Areces abogados: asesoramiento con garantías de éxito

Los despachos de abogados especializados en responsabilidad civil ofrecen un completo asesoramiento según cada caso y actúan siempre buscando el mayor beneficio para sus clientes

10.11.2015 | 04:03
Abogados en un despacho.

Un accidente, una negligencia médica, un problema con el seguro... son diversas las situaciones en las que se debe buscar asesoramiento legal para solucionar diferentes problemas legales. En esos casos, la mejor opción es acudir a despachos de abogados especializados en responsabilidad civil como Tejón & Areces abogados tanto en el ámbito privado como en el público (responsabilidad patrimonial). Despachos cuya actividad habitual englobe desde el asesoramiento y tramitación judicial hasta la negociación extrajudicial de indemnizaciones por los daños y perjuicios sufridos por los clientes. Los profesionales de Tejón & Areces abogados tienen como objetivo principal el ofrecer, tras un exhaustivo estudio de cada caso, las máximas garantías posibles de éxito en la defensa de los clientes antes de iniciar cualquier tipo de tramitación. Accidentes de circulación en todos los órdenes judiciales: penal, civil y contencioso administrativo; negligencias médicas y profesionales en general; accidentes laborales; siniestros de daños por aguas, incendios, etcétera, o todo tipo de acciones derivadas de la contratación de cualquier póliza de seguros.

En el proceso penal, la responsabilidad civil puede definirse como "la obligación que tiene el autor de un delito o falta de reparar económicamente los daños y perjuicios causados o derivados de su infracción". Es decir, compensar a la víctima por los daños causados por lo que persigue un interés privado.

Negligencias médicas. En Tejón & Areces abogados son conscientes de las singulares y delicadas circunstancias que cada víctima de una negligencia médica o sus familiares viven particularmente, de la desazón y falta de orientación profesional que sobreviene, no sabiendo muchas veces dónde o a quien acudir. Una negligencia médica se produce cuando un profesional sanitario actúa alejándose de los modelos o protocolos médicos exigibles (por acción u omisión) causando lamentablemente, en la gran mayoría de situaciones un daño físico, moral e incluso económico al paciente o a los familiares de este en caso de fallecimiento. Pueden ser el retraso en el diagnóstico correcto de una patología o lesión, un error en el diagnóstico o en su interpretación, intervenciones quirúrgicas con resultado lesivo para el paciente y que el mismo no debía soportar, ausencia de seguimiento de los protocolos marcados, o no obtención del resultado prometido en cirugía estética voluntaria, en liposucciones o procesos de adelgazamiento, entre otras, además del fallecimiento del paciente por no prestarse la asistencia sanitaria de urgencia debida. En estos casos se deberá, en la máxima brevedad posible, contactar con un despacho de abogados especialista en esta materia para que puedan orientar e indicar según las circunstancias, los pasos a seguir ya que en múltiples ocasiones, estos primeros momentos son de suma importancia para el éxito y garantía del posterior procedimiento. En lo referente a los conceptos por los que se puede reclamar ante una negligencia médica, hay dos grupos: daños personales –lesiones permanentes, incapacidad temporal o daño moral– y daños materiales –daño emergente, concepto que recoge todos los gastos soportados por la víctima a causa de la negligencia médica padecida; o lucro cesante, que se traduce en la pérdida de la situación y capacidad económica del individuo perjudicado–. En este aspecto, según refiere David Areces, abogado, el criterio sustentado por la Sala 1 o de lo civil del Tribunal Supremo en materia de responsabilidad civil médica, es que en este tipo de demandas es el actor (paciente) el que debe probar la culpa del médico o que no actuó según la "lex artis" –sus conocimientos y la aplicación correcta de los mismos–, además debe probar la relación de causalidad entre el hecho y el daño producido.

Accidentes de tráfico. Tejón & Areces abogados ofrecen un asesoramiento integral a las víctimas de accidentes de tráfico para la reclamación de sus indemnizaciones y derechos, con un trato cercano en el que se otorga una gran importancia tanto a la cuantía de la indemnización como a la sanidad del perjudicado. A la hora de reclamar una indemnización, tienen derecho a esta el conductor del vehículo no responsable del accidente; los ocupantes del vehículo, siendo indistinto que este vehículo sea el causante del accidente; el peatón, en el caso de ser atropellado por un vehículo; y los familiares de una persona fallecida en un accidente de tráfico. Los procedimientos que existen para reclamar la indemnización correspondiente por los daños sufridos en un accidente son: una reclamación extrajudicial a la aseguradora contraria con el objeto de llegar a un acuerdo indemnizatorio; la reclamación mediante un proceso penal, en temas en los que pueda haber indicios de delito –alcoholemia–; y, en tercer lugar, la reclamación de la indemnización mediante de un proceso civil, procedimiento que se tendrá que ejercitar en el caso de que se supere el plazo de 6 meses desde el accidente de tráfico, ya que no se podría ejercitar la acción penal; o cuando sólo haya daños materiales (vehículo siniestrado, gastos de farmacia, etcétera). En opinión de Víctor Tejón, abogado, lo que se busca es la mejor recuperación del lesionado, para, posteriormente, reclamar el resarcimiento de los daños personales y aquellas secuelas que puedan derivarse del siniestro. Para ello, las primeras 48 horas tras la colisión, son las más importantes en aras a que no destruir el nexo entre lesiones y siniestro.

Reclamaciones de seguros. Habitualmente, determinadas compañías de seguros intentan ejercitar o minimizar al máximo el pago de las indemnizaciones correspondientes al perjudicado. Los casos más frecuentes son aquellos en los que las compañías niegan hacerse cargo del siniestro manifestando que no cubre el riesgo sufrido, o que haciéndose cargo del siniestro ofrece una indemnización muy por debajo de la que legítimamente corresponde al perjudicado. Antes de llegar a la vía judicial, en ocasiones es recomendable realizar una negociación previa, ya que en multitud de ocasiones se alcanza la indemnización pretendida. En el caso de no obtener el resultado esperado, se procederá a la tramitación de dicho asunto ante el tribunal correspondiente. Es el caso habitual de seguros de vida, seguros de hogar y seguros sanitarios, entre otros.

Accidentes de trabajo. Según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es una obligación legal para el empresario velar con diligencia y eficacia por la salud y seguridad en el trabajo de las personas que emplea. Un accidente de trabajo puede mermar no sólo su capacidad laboral actual sino también la futura. Los daños o secuelas que se sufran, así como su reducción en el rendimiento laboral son objeto de una compensación. Por ello, si se ha sufrido una lesión en el puesto de trabajo o enfermedad derivada de la actividad profesional como consecuencia de que el empresario, para el que se prestan servicios no ha puesto todas las medidas de seguridad y prevención de riesgos laborales previstos por la Ley, lo más aconsejable es acudir a un despacho especializado pues, independientemente de la incapacidad que pueda haber sobrevenido, el trabajador está plenamente legitimado para recibir la indemnización correspondiente. Siendo independiente el percibo de dicha indemnización, con el abono de las prestaciones derivadas de lesiones permanentes no invalidantes, incapacidad laboral o del correspondiente recargo de prestaciones (que pueden alcanzar del 30 por ciento al 50 por ciento de aumento sobre las prestaciones de la seguridad social). Habitualmente la empresa tiene suscrito un seguro de responsabilidad civil con cobertura de responsabilidad civil derivada de accidentes de trabajo (responsabilidad civil patronal), debiendo la aseguradora hacerse cargo del abono de la indemnización, hasta el límite establecido en las condiciones particulares de la póliza.

Otros campos de actuación pueden ser negligencias veterinarias, caídas en vías públicas o establecimientos, así como incapacidades laborales. En cualquier situación, no hay que dejar de reclamar lo que se merece. Los despachos especializados en responsabilidad civil son las mejor garantía de éxito.

Tejón & Areces abogados
Calle Uria 48 - 3°C
33003 Oviedo
Tel.: +34 651 135 325 / 985 084 147

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