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El arte contemporáneo palpita en Oviedo

La V Edición de la Feria de Arte abre sus puertas con 17 galerías, una fusión equilibrada de jóvenes talentos y nombres consagrados, y mucha reivindicación

13.11.2015 | 22:05
El arte contemporáneo palpita en Oviedo

Que hay calidad y muchas ganas de arte contemporáneo en Oviedo quedó más que demostrado ayer, en la inauguración de la quinta edición de la Feria de Arte de la ciudad. Un lleno hasta la bandera de público heterogéneo, con sed de novedades, o por lo menos, con ganas de descubrir qué pasa entre esas paredes blancas llenas de expresiones y mensajes, muchos de ellos con una gran carga reivindicativa.

Una vez más, el antiguo mercado de Trascorrales transformó su interior para acoger los stands de 17 galerías privadas de toda Asturias, principalmente de Oviedo, y de la Escuela de Arte de la ciudad; más de una treintena de artistas emergentes y también nombres consagrados que buscan en estros tres días, además de vender, mostrar su mejor cara y su habilidad para tocar el alma de todo el que se acerque a ellos. Porque, a pesar de la crisis, las ediciones anteriores demostraron que este tipo de citas sí funcionan. En 2014, pasaron por la Feria más de 5.500 personas. Y no solo pasaron; muchos galeristas cerraron las ediciones anteriores con un nivel satisfactorio de ventas y captaron clientes para el resto del año. Por eso, para esta edición, se han esforzado más que nunca en la selección de las obras. En un primer vistazo rápido, aparecen esculturas humanizadas de 2,20 metros de altura que penetran al visitante desde su entrada; un cuadro de gran formato que fusiona a Rubens con la crónica política y social más dura; acuarelas de elementos naturales que respiran fuera del lienzo y que bailan sobre trípodes en miniatura; o la sátira más ácida y colorista de las obras del mejor pop art.

"Es una aportación muy interesante, de gran belleza y con artistas muy diversos. Es una experiencia importante tener esta manifestación de arte en Oviedo", aseguró ayer el alcalde, Wenceslao López. "La cultura es uno de los fuertes de la ciudad, por eso tenemos que apoyar y promocionar este tipo de actividades. Hay que diversificar y actualizar las diferentes expresiones de arte que hay en Oviedo", añadió. En esa misma línea se situó el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos "Rivi", durante el paseo que realizó junto al alcalde por la feria. "Este pequeño 'Arco' de Oviedo es la muestra de que existe una gran demanda de arte contemporáneo. Tiene que haber salas permanentes y públicas para acoger exposiciones de esta rama del arte , que en estos momentos no existen". Rivi aseguró que el Ayuntamiento ya está trabajando en hacer realidad este reto el próximo año. Además, confirmó que la sexta edición de la Feria de Arte está garantizada. Ambos coincidieron en la obra que más les impactó de toda la feria, las esculturas de madera de gran tamaño firmadas por el llanisco Kiko Muyares.

Y es que, estos cinco personajes de madera, situados el stand de la galería Arancha Osoro, son los encargados de recibir al visitante en la misma puerta. Unas esculturas de intención geométrica, que desdibujan la figura hasta rozar el mareo. Junto a Muyares, nombres consagrados como Ricardo Mojardín o Benjamín Menéndez y promesas como Jezabel Rodríguez, con un manejo delicioso del volumen, conseguido únicamente con tonalidades de blancos y grises; y Faustino Ruiz de la Peña y su realismo mágico. "Nuestro objetivo es mover el arte regional. Salirnos de lo comercial y conservador", explica María Velera, representante de la galería. Dos pasos más allá, aparece el espacio de Alfara. En él, Dulce Fernández expone una composición horizontal formada por 27 obras gráficas de 20 artistas asturianos. "Es una forma de dar a conocer las diferentes técnicas de grabado que existen, que son grandes desconocidas", asegura la directora de la galería, Dulce Pérez. Enfrente, la galería Murillo crea un ambiente casi de fábula con las esculturas de Artigas Planas y Roberto Reula; y la pintura especial de Mónica Dixon, Charlotte Adde y Cova Ríos. "Queremos vender, como todo el mundo, y los años anteriores nos fue bien. Por eso buscamos mostrar al público lo que es la galería. Tenemos artistas conocidos de aquí, pero también otros de fuera menos conocidos con gancho", afirma su directora, Teresa del Cano.

Hablar de Israel Sastre y de Joaquín Viña es hablar de imaginación, reivindicación y locura artística. Desde juntar a los dictadores más famosos de la historia hasta crear una instalación de madera en la que crecen las flores gracias a un grifo inalámbrico. Todo eso es el Stand de Cervantes6. "Trajimos un avance de lo que vamos a presentar en Estrasburgo a finales de mes y que confirma que Asturias tiene una calidad exquisita de arte contemporáneo", asegura su director Juan Martínez. Esa reivindicación, pero en su cara más preciosista y con destellos de las mejores épocas de la historia del arte; aparece en las tres obras de Alfonso Fernández. Un pintor con una destreza plática y un manejo del color que consigue transformar en bellas las escenas más ordinarias. "Buscábamos la calidad, por eso solo traemos a un artista. Y solo tres obras porque me gustan los proyectos limpios, que permitan respirar", indica el director de la galería ATM de Gijón, Diego Suárez Noriega. Su stand "minimalista" está custodiado por la galería Falcón Espacio Creativo, que invaden las mini acuarelas de Juan Falcón, las obras más asequibles de la feria; las esculturas más lineales de Kiko Urrusti, y las acuarelas de Alfonso Zapico. "Queremos demostrar que el arte no es algo elitista y que cualquier bolsillo puede invertir en una pieza de arte que es para siempre", explica la directora de la galería, Lucía Falcón. Enfrente, la obra más "indie" y colorista de Helena Toraño, que muestra su lado más melómano en el stand de la galería Lola Orato. Ingredientes variados que forman una feria de alta calidad, con ADN asturiano y ganas de mucho más.

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