Plantas

Bambú, fuente de eterna juventud

Aunque la planta es originaria de zonas subtropicales, florece bien en Asturias

26.12.2015 | 04:15
Planta de bambú.

Caminaba siempre muy erguida y con tal suavidad que parecía no pisar el suelo. Sus atuendos siempre blancos le daban un cierto aire hippie y a pesar de resultar una mujer con mucha vitalidad, sus manos dejaban al descubierto su verdadera edad, estaba próxima a los ochenta. Eso no suponía un problema para ella, que durante unas horas a la semana seguía dando clases de yoga, algo que llevaba haciendo desde hacía décadas.

Era muy noble, le gustaba seguir con ello porque según decía era una manera de ayudar a las personas a afrontar las dificultades de la vida. Cuando comenzaba el curso a sus alumnos siempre les recordaba un proverbio chino; que tenían que ser como el bambú, aunque pasasen años sin ver frutos, llegaría el día que todo el esfuerzo invertido tendría su recompensa. Sí, como el bambú, que pasaba cinco años formando un buen sistema radicular hasta que aparecían los primeros brotes. Eso no solo enseñaba a tener paciencia, sino a descubrir que esa raíz fuerte ayudaría a soportar las adversidades que pudiera sufrir.

Hace tiempo que no se de ella, pero recuerdo nuestra última conversación como si hubiera sido ayer. Y precisamente trataba sobre esto, en la mano llevaba una maceta con una pequeña planta de bambú, era un regalo de uno de sus alumnos, ya que siempre les repetía lo mismo. Al despedirnos mientras se alejaba se dio media vuelta y me dijo que nunca olvidase, que teníamos que ser como el bambú. Y es que tiene mucha razón ese proverbio.

De zonas subtropicales. Esta planta tan fascinante es originaria de zonas subtropicales, pero eso no supone un impedimento para que pueda cultivarse en lugares fríos del planeta, incluso llegándose a adaptar a sitios con temperaturas bajo cero. Dentro de lo que conocemos por bambú hay cientos de géneros, infinidad de variedades. Es una planta que en cualquier tipo de suelo puede crecer, se puede mejorar un poco aportando algo de arena, esto facilitara su desarrollo y la permeabilidad -evitar siempre los suelos que se encharquen-ya solo faltaría buscar la orientación, y un lugar soleado es la mejor opción, el bambú es un enamorado del sol; si no fuera así, un lugar con semisombra, descartando por completo los lugares sombríos.

Riegos regulares. Los riegos deben ser regulares, manteniendo la humedad en el terreno. Los abonos ricos en nitrógeno son ideales para él, sobretodo en primavera y verano, durante los meses de invierno podemos prescindir o aportar abonos bajos en nitrógeno. Hay que ser muy prudente a la hora de elegir nuestro bambú, de entre todas las variedades las hay que son más invasoras, es importante tener claro el lugar donde lo queremos colocar o si hay problemas de espacio. En caso de optar por cultivar en una maceta es importante que sea de gran tamaño, para que en la medida de lo posible pueda desarrollarse sin problema. Si se trata de colocarlo en el terreno podemos delimitar un poco la zona con una barrera que profundizaremos a metro y medio, para evitar que se extienda más -eliminarlo después suele ser más complicado de lo que parece-. No suele podarse, salvo para limpiarlo de ramas secas o para eliminar aquellos tallos que han crecido en lugares indeseados.

Crecimiento de raíz. Si ya se han decidido a tener una de estas plantas en casa o en el jardín, es muy sencillo. Si se opta por hacer germinar una semilla es importante que sepan que pasaran años hasta que se vean resultados. Suele ser un tanto extraño, incluso podremos llegar a olvidarnos de la semilla, pues antes de que asome algún brote se pasa todo ese tiempo formando un sólido sistema radicular, años más tarde se comenzaran a ver los resultados pero ya les advierto que hay que armarse de paciencia, no sé ustedes pero yo soy incapaz. Es mucho más rápido coger un trozo de raíz con un brote. Rápidamente tendremos una bonita planta de bambú, casi sin darnos cuenta. Dicen que si nos quedamos mirando una planta de bambú la vemos crecer, debido a la rapidez con la que se desarrolla.

En el caso del plantón la mejor época es primavera. Mantendremos en sustrato húmedo para que se adapte lo más rápido posible y enraíce con agilidad. Este proceso no entraña mayor dificultad, y los resultados son espectaculares. Si por el contrario son valientes y se atreven a germinar una semilla es importante seguir una serie de pasos.

Lo primero es limpiarlas, y secarlas al sol durante un par de horas. Luego pasaran a estar unas doce horas en agua, una vez transcurrido ese tiempo se escurren y ya estarán listas para sembrar; ya solo queda la larga espera. No todas las variedades tardan tanto en germinar, las hay que son más tempranas.

Dureza y resistencia. Suelen ser plantas duras y resistentes, nada puede con ellas. En los casos más desfavorables las cochinillas pueden dar un poco de guerra, pero nada que no se pueda solucionar de manera rápida y efectiva con jabón potásico. Y por los hongos ni preocuparse.

Aparte de sus usos en jardinería tiene otros aprovechamientos. Los tallos se usan en la construcción. Es una madera muy fuerte, que también se emplea para fabricar papel. Donde es una auténtica revolución es como alimento. Hace años apenas se conocía, pero últimamente se está poniendo muy de moda, y cada vez es más habitual incorporarlo en la dieta. Eso, en Occidente, porque en Oriente nos llevan una gran ventaja. Los brotes tiernos son excelentes para comer, son ricos en fibra y de sabor dulce, se pueden recolectar y consumir en fresco o en conserva y congelarse para conservar durante más tiempo. Su alto contenido en sílice estimula la síntesis de colágeno, lo que hace que sea interesante para los huesos.

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