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Gente de Oviedo | ISABEL ORBEA | Presidenta de la Asociación Mujeres en Igualdad de Asturias

"Me crié en la Fábrica de La Vega, que era un oasis dentro de la ciudad"

"En cuestión de equiparación queda mucho por hacer; de un tiempo a esta parte hay un repunte del maltrato"

26.12.2015 | 04:15
Isabel Orbea.

Isabel Orbea González, presidenta de la Asociación Mujeres en Igualdad de Asturias, hija de vasco y madrileña, nació en Madrid, pero con cinco años se vino a vivir a Oviedo, donde su padre trabajó en la Fábrica de Armas de La Vega. Aquella niña que llegaba de la capital de España se encontró con el entorno de la fábrica, una especie de oasis en medio de la ciudad, con jardines y espacio al aire libre para jugar. Llegar hasta la calle Uría, desde la Tenderina Alta, subiendo la Cuesta de la Vega, era toda una excursión para Isabel, que no se considera otra cosa más que carbayona.

Infancia feliz en La Vega. "Me crié en la Fábrica de Armas de La Vega y la conocí en todo su esplendor. La factoría tenía un gran prestigio, también en el extranjero. Se trabajaba para Alemania y países de Centro América, entre otros lugares del mundo. Era un reducto muy tranquilo repleto de jardines, donde jugábamos a la pilla, en un entorno muy agradable. Mi Oviedo era de la Cuesta de la Vega para abajo. Subir a la calle Uría era como preparar una excursión, y no digamos ir el Campo San Francisco o subir al Cristo. Siempre me llevaban a la verbena en septiembre y era todo un acontecimiento. La verdad es que me da mucha pena ver cómo está ahora la que fue mi casa. Aquellas viviendas, por fuera tan llamativas, no eran nada ostentosas. Todo lo contrario. Eran muy espaciosas, pero sencillas, con techos altos, suelos de madera y espacios enormes. La nuestra tenía 300 metros y tres dormitorios.

Mi madre se traía los muebles de un piso de Madrid y, claro, en aquel entorno todo parecía bailar".

Trabajar por la igualdad. "Soy asistente social. A partir de mis estudios comencé a desarrollar una vocación con tendencia al trabajo solidario. Me volqué en la mujer y en la búsqueda de esa igualdad a la que aún le queda mucho recorrido para ser real. En realidad, la carrera la hice por descarte. Quería estudiar Periodismo en Madrid, pero mis padres, creo que con muy buen criterio, me aconsejaron hacer algo en Oviedo, y más adelante decidir. Nunca me arrepentí. Me siento muy a gusto trabajando con mujeres, y también con personas de la tercera edad".

Incursión en la política. "Cuando terminé la carrera me propusieron formar parte del área social del PP. Entré en el Ayuntamiento de Oviedo en la primera legislatura de Gabino de Lorenzo. Era un trabajo complicado. Yo quería tener familia y la vida política es complicada para nosotras, más en aquel momento. Sigue siendo difícil, pero ahora hay un poco mas de respeto. Los jefes se moderan a la hora de exigir. Aun así, llevar una vida profesional y tener hijos sigue siendo un problema serio para la mujer. La política no tienen horarios. Lo mismo tienes que estar un domingo por la mañana en Grado que un viernes por la noche en cualquier zona de Oviedo. Así que decidí frenar aquel ritmo. Trabajé en contacto con la tercera edad, en un catering que lleva los comedores escolares del Ayuntamiento. De ahí me pasé al sector inmobiliario. Por cierto, parece que viene un pequeño repunte, más centrado en el alquiler. La gente que compra no está dispuesta a invertir si no encuentra un precio interesante".

Pasión por la labor asociativa. "La Asociación Mujeres en Igualdad de Asturias surgió hace 19 años para trabaja con fines solidarios, con la vista puesta en ayudar a las mujeres. Pertenecemos a una federación nacional, que nos planteó representarla en Asturias. Tenemos una vertiente de asesoramiento y otra dedicada al ocio y al tiempo libre. Por ejemplo, ahora impartimos un curso de cocina. Tenemos sede en el centro social del Naranco, pero nos movemos por toda la red del Ayuntamiento de Oviedo. Falta mucho por hacer, se van logrando cosas, pero es muy complicado obtener esa equiparación entre hombre y mujer. La Administración pública no llega a muchos sitios y a alcanzar todos los puntos en los que hay problemas resulta bastante complicado".

La educación es la base. "La equiparación tiene que ser una cuestión de educación y debe empezar desde la base. Es necesario educar en igualdad para que se refleje en la sociedad. De un tiempo a esta parte detectamos un repunte en el maltrato entre gente joven que tiene una visión machista de la vida. Es cierto que muchas veces el maltrato va asociado a los problemas económicos que derivan en una mala convivencia. Si tienes un trabajo estable es más difícil que pase, aunque el maltrato se da en todos los estamentos sociales. Muchas mujeres llegan con una notable falta de autoestima. Yo soy optimista y pienso que cuando estás hundida del todo, lo único que puedes hacer es tirar hacia arriba".

Aficionada al fútbol. "Me encanta el fútbol. Soy del Real Oviedo y del Real Madrid. En la ciudad, uno de mis lugares preferidos es la plaza de Feijóo, donde estaba la Facultad de Filosofía y Letras. Tenía amigas que estudiaban allí. Luego está el teatro Filarmónica, adonde íbamos mucho al cine y a ver actuaciones; la calle Azcárraga, y cómo no, la Cuesta de la Vega".

Me gustaba mucho salir por la calle Mon. Me acuerdo perfectamente de cuando tomábamos un "vinín" en Las Mestas. La plaza del Paraguas y toda esa zona me gustan mucho. Cuando empecé a ir a la discoteca, subía hasta la calle Asturias, donde se encontraba una que hacía sesión de tarde para los colegios. El mío fue La Milagrosa. Eso sí, los horarios eran bastante diferentes a los actuales. Empezábamos temprano por la tarde, y a las nueve y media tenía que estar en casa; eso había que cumplirlo a rajatabla".

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