Lne.es »
Las instalaciones de un colectivo profesional muy castigado por la recesión

Crisis en el Colegio de Arquitectos por el plan para alquilar parte de sus sedes

La junta directiva, encabezada por Alfonso Toribio, convoca una moción de confianza y niega que pretenda el cierre de ninguna dependencia

18.01.2016 | 10:55
Alfonso Toribio.

Los arquitectos asturianos dirimen mañana en su sede colegial la polémica que les ha rodeado en los últimos días en torno al uso de los edificios que la organización colegiada posee en Oviedo y Gijón y la intención de alquilar una parte de ellas para rentabilizarlas. La controversia ha derivado en la convocatoria de una moción de confianza a la junta de Gobierno de la entidad en la que Alfonso Toribio ejerce como decano-presidente. Si los actuales rectores del colegio aguantan el envite, programado para mañana en la sede ovetense de la calle Marqués de Gastañaga, deberán preparar de inmediato un nuevo presupuesto para este año, después de que el anterior fuese rechazado por los votos de los colegiados. Al contrario, si la moción de confianza sale adelante, Toribio deberá convocar elecciones.

La cuestión de confianza es una consecuencia directa del rechazo de la asamblea al presupuesto que la junta de Gobierno de los arquitectos había presentado para este año. La media vuelta a las cuentas se produjo en el encuentro anual celebrado el pasado mes de diciembre, una reunión a la que los arquitectos llegaron enredados en la polémica a cuento del uso de sus sedes de Oviedo y Gijón. Los responsables del colegio habían incluido en el orden del día el estudio de la rentabilidad de los espacios sin uso en los inmuebles propiedad del colectivo. Con esa idea, y a la vista de lo que sucede en ciudades como Alicante o Córdoba, el equipo de Alfonso Toribio manejaba la posibilidad de alquilar parte de sus sedes de las dos mayores ciudades de Asturias para sacarles rentabilidad. Sin embargo, en algunos ámbitos de la profesión, principalmente entre colegiados de Gijón, cundió la sensación de que el colegio pretendía cerrar la sede gijonesa.

Ante esta tesitura, el punto del orden del día de la asamblea que trataría sobre el aprovechamiento de las sedes quedó eliminado para afrontar un posterior estudio individualizado de la cuestión. Sin embargo, la ruptura ya estaba en marcha en el seno colegial y las cuentas que Alfonso Toribio presentó ante sus compañeros de profesión se quedaron por el camino. El propio decano del colegio afirmó días atrás a este periódico, y lo reitera en el artículo que acompaña esta información, en el que defiende su gestión al frente del colectivo de arquitectos, que la junta de Gobierno colegial nunca tuvo intención de cerrar ninguna de sus dos sedes, ambas ya sin cargas financiera. "No es que no sea posible mantener los dos edificios abiertos. Ambos están ya pagados pero el sector atraviesa un momento delicado y en el edificio de Gijón (situado en la calle Recoletas) hay un espacio muy importante que solo se usa cuando se organizan exposiciones", afirmó Toribio. En el otro lado, el arquitecto gijonés Ramón Palat no encontró un problema en el coste del mantenimiento de los dos edificios colegiales. "No es muy costoso, lo que hay que ver es la política que tiene que seguir el colegio cuando hay problemas económicos importantes". Y apuntó que el principal problema que deben solucionar es el visado colegial: "Estamos haciendo un trabajo de la administración, que cuesta un dinero, nadie nos paga, y nos supone un 50% del presupuesto. Los edificios en sí no son los costoso, sino los empleados, funcionamiento y todo el aspecto relacionado con el visado".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine