Martínez Mata: "No hay que buscar el mito, 'El Quijote' hay que disfrutarlo sin filtros"

El catedrático repasa en la Cátedra Alarcos las diferentes versiones de la obra de Cervantes

23.03.2016 | 04:22
Desde la izquierda: Emilio Martínez Mata; Francisco J. Borge, director del departamento de Filología Inglesa, Francesa y Alemana de la Universidad de Oviedo; Cristina Valdés, directora general de Universidades; Josefina Martínez, directora de la Cátedra Alarcos; José Antonio Gómez, decano de la Facultad de Filosofía y Letras, y Roberto Sánchez Ramos, "Rivi", concejal de Cultura, durante el minuto de silencio que se guardó antes de comenzar la conferencia por los atentados de Bruselas.

Un minuto de aplausos. Esa fue la reacción que provocó ayer en el público la conferencia de Emilio Martínez Mata en el Edificio Histórico. "No hay que buscar el mito, no hay explicaciones absolutas. Ni las mentes más privilegiadas han llegado a un acuerdo. 'El Quijote' hay que disfrutarlo sin filtros", afirmó el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Oviedo, durante la ponencia "Lecturas del Quijote", organizada por la Cátedra Emilio Alarcos, dentro de sus actos de conmemoración del 400 aniversario de la muerte de Cervantes.

El ponente repasó las diferentes versiones que ha tenido en la historia la obra maestra de Cervantes, "la novela más influyente de la literatura occidental", según el propio Mata. "'El Quijote' crea una clave nueva para entender la literatura. Cervantes le dice al lector: somos conscientes de que esto es un juego, vamos a pasarlo bien, pero utilizando como elementos los sentimientos y la vida real". El catedrático explicó que Cervantes "sería el primer sorprendido" con su éxito. "Era un autor inseguro de sus méritos".

Además, en el momento de su publicación, la obra no gozó de una gran acogida. "Desde el principio los personajes, dotados de una gran plasticidad, superaron al libro por su peculiaridad y facilidad para arrancar la carcajada. Pero entre sus contemporáneos la obra se veía como un relato burlesco". Pero, sería en el XVIII, en el Siglo de las Luces, cuando los románticos le darían el valor y el reconocimiento que merecía. "Los novelistas ingleses lo interpretan como una sátira del mundo feudal, una crítica a la literatura caballeresca que consideraban despreciable". Y así, acaban rendidos al Quijote y Cervantes. "En España el entusiasmo de la crítica no llegó hasta el último tercio del siglo, cuando ya toda Europa se había rendido a él". Pero, debido a esa interpretación romántica, que lo convierte en el máximo representante del idealismo más noble, "hemos caído en la trampa de los románticos". Algo que Mata ve como negativo, ya que "hace que el lector se desencante y no comprenda el texto, porque busca en él un mito que es muy difícil de encontrar".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine