¡Abajo el invasor!

Oviedo conmemoró ayer el día en que la Junta Suprema de Gobierno de Asturias declaró la guerra a Napoleón, y homenajeó al general Méndez de Vigo

22.05.2016 | 18:10
Los organizadores, ante las lápidas conmemorativas del alzamiento.
El antes y el después de los recreacionistas

El antes y el después de los recreacionistas

Los trajes de once de los miembros de la Asociación de Recreación Histórica Cultural de Asturias

Las calles del Oviedo antiguo se convirtieron ayer en el escenario del levantamiento de los ovetenses contra el Ejército de Napoleón. Los muchos visitantes que contemplaban el espectáculo creían, poco menos, que se rodaba un episodio de la serie televisiva "El Ministerio del Tiempo".

El 25 de mayo de 1808 la Junta Suprema de Gobierno de Asturias se proclamó soberana y le declaró la guerra a Francia. Fue en la sala capitular, en la Catedral, hasta donde ayer al mediodía llegó desde el Ayuntamiento una representación del Regimiento de Milicias Provincial de Oviedo, vestidos con uniformes de época.

Todos son miembros de la Asociación de Recreación Histórica Cultural de Asturias, que un año más desfilaron por las calles del casco antiguo, en un acto patriótico que organiza Amigos del País de Asturias, con el apoyo del Ayuntamiento.

En la sala capitular, el alcalde de Astorga, Arsenio García Fuertes, experto historiador sobre la Guerra de la Independencia en León y Asturias, pronunció una conferencia que giró en torno a la figura del coronel ovetense Pedro Méndez de Vigo, antepasado de Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Educación, Cultura y Deporte, que ayer no acudió al acto, al que había sido invitado.

Este militar ovetense fue el encargado de desplazarse hasta León para pedir que se levantara contra el invasor francés. Después protagonizaría momentos heroicos a lo largo de la guerra, que terminaría con el empleo de general. Veinte mil hombres formaron el arrojado Ejército asturiano que le plantó cara al mismísimo Napoleón, el "tirano de Europa".

Unos días antes, concretamente el 9, dos mujeres ovetenses que debían ser de armas tomar, María Andallón y Joaquina Bobela, una vez conocidos los acontecimientos del levantamiento del 2 de mayo en Madrid, con un grupo de ovetenses impidieron, frente a la fuente de Cimadevilla, que Escosura leyera el bando de Murat, en el que se pedía a la población que no se levantara contra el enemigo francés. Y lo lograron.

Ruidosas salvas

De recordar este episodio se encargó José María Fernández, presidente de Amigos del País de Asturias, durante el acto que se celebró en la sala capitular. La clausura fue para el concejal Roberto Sánchez Ramos.

Entre los asistentes se encontraban, entre otros, el concejal del PP y exalcalde Agustín Iglesias Caunedo, el también concejal popular Gerardo Antuña y el nuevo director del área de Deportes de la Universidad de Oviedo, Andrés Llavona.

A la salida de la sala capitular, en la Corrada del Obispo, los soldados dispararon ruidosas salvas que llenaron de humo la plaza, igual que después hicieron en la parte de arriba de la calle Altamirano, tras depositar una corona de laurel bajo la placa que recuerda el alzamiento de los ovetenses. Carlos Salvador, con uniforme de coronel de la Milicia Provincial, leyó el manifiesto con el que Joaquín Navia Osorio alentó a la Junta General del Principado a levantarse en armas.

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