08 de julio de 2016
08.07.2016

Un cardiólogo entre dos continentes

César Morís lleva los métodos del HUCA a Uruguay, donde acaba de implantar una válvula al expresidente Jorge Batlle

08.07.2016 | 03:43
El expresidente uruguayo Jorge Batlle.

"Cogí un avión el domingo por la noche, llegué el lunes por la mañana a Montevideo, a las dos de la tarde implantamos la válvula y el martes cogí el avión de vuelta". El miércoles, a las seis de la mañana, llegó a Barajas, tomó el primer vuelo a Asturias y se incorporó a su consulta en el HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias). Así han transcurrido los últimos días del cardiólogo César Morís, los que ha necesitado para ir y venir entre dos continentes y llevar hasta Uruguay los métodos del hospital asturiano, un referencia en la implantación de válvulas aórticas. En Montevideo supervisó una intervención a Jorge Batlle, presidente uruguayo entre 2000 y 2005.

Los viajes transoceánicos de Morís, director del área de gestión cardiovascular del HUCA no son excepcionales. Hace quince días recibió una llamada desde México para realizar la misma intervención a la madre del gobernador del Estado de Querétaro; la semana que viene vuela hasta allí, invitado como conferenciante en el congreso del Instituto Nacional de Cardiología de México para presentar una nueva técnica en el implante de válvulas aórticas.

"El HUCA es un centro de referencia en el recambio de la válvula aórtica sin cirugía, la primera en España se puso aquí en 2007", refiere el cardiólogo, que durante años fue director médico del HUCA. Los profesionales de Cardiología del hospital asturiano han viajado por toda España y Latinoamérica enseñando a aplicar esa técnica, que en muchos casos sustituye a la intervención quirúrgica y que tiende a extenderse cada vez más. Enseñando esa técnica, de cierta complejidad, según Morís, el médico asturiano ha conocido muchos hospitales de América y ha establecido estrechas relaciones con colegas del otro lado del Atlántico.

Desde el Sanatorio Americano en Montevideo se pusieron en contacto con él para que supervisara la intervención a Batlle, que, según Morís, se ajusta "al prototipo de paciente para esta técnica: 88 años, activo y lúcido". Al ex presidente de la República de Uruguay, cuenta el cardiólogo del HUCA, sus médicos le detectaron una obstrucción de la válvula aórtica hace unos meses.

"Está es una enfermedad de gente mayor: como las personas cada vez envejecen más, cada vez es más corriente", comenta Morís. En vez de operar, con el implante de la válvula por vía percutánea basta una punción para recuperar su función. "No hay que abrir el pecho ni parar el corazón, y es menos agresivo", afirma, y la recuperación en los pacientes de mayor edad es mejor. "No hay incisiones ni cirugías ni puntos", indica.

El equipo de Hemodinamia del Sanatorio Americano, con el cardiólogo Jorge Mayor al frente realizó el implante bajo la dirección de Morís. El de los uruguayos, afirma el cardiólogo del HUCA, es "un equipazo".

César Morís tuvo ocasión de conversar con Batlle antes de la intervención y con su familia. "Lo encontré muy animoso, tremendamente confiado. El equipo médico de allí es bueno y la sanidad pública en Uruguay es de muy buena calidad", afirma el cardiólogo. Ahora está en contacto por correo electrónico con los médicos que están pendientes de él siguiendo muy de cerca la evolución de su paciente.

"Estamos aún a 48 horas de la intervención", comentaba ayer por la tarde, y aunque Batlle aún estaba bajo observación, Morís indicó que "su recuperación está estupendo: pasó unas horas en una unidad de vigilancia y ahora ya está en su habitación".

El HUCA ya ha realizado cerca de cuatrocientos implantes aórticos por vía percutánea. César Morís calcula que él habrá intervenido en casi mil, enseñando cómo aplicar la técnica que requiere, subraya, "que esté involucrado todo el mundo: los cirujanos cardiaco, el cardiólogo, el hemodinamista y hasta los geriátricas".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine