16 de septiembre de 2016
16.09.2016
La columna del lector

Sin ambulancia

16.09.2016 | 03:59

El pasado martes, día 13, el médico de atención primaria acude a la residencia en la que vive mi padre y decide derivarlo al HUCA a causa de un fallo cardiaco. Le hacen el volante y solicitan la ambulancia para su traslado. La enfermera de la residencia avisa a la familia. Mi padre entra en urgencias a mediodía. Casi cuatro horas más tarde pido información y no me la dan, ya que es el médico quien la facilita. Una hora más tarde el doctor aparece. Me manda identificarme y me explica, entre otras cosas, que si tuviese un fallo cardiaco estaría ahogado. Por ese motivo le da el alta. No conforme, pero aceptándolo, le pregunto si ya solicitó una ambulancia. Éste fue el diálogo, más o menos:

-No es un encamado y puede ir en taxi o en lo que haya venido usted.

-Yo iré en transporte público y a mi padre, con movilidad muy reducida y sin tener aquí la silla, porque vino en ambulancia, no lo puedo llevar.

-Llame a algún familiar.

-Mi familia no vive aquí.

-Amigos tendrás...

Le pido que me facilite por escrito esta decisión. En un primer momento se niega, dice que no es obligación suya escribir lo que ya habló conmigo previamente. Se altera, pero yo insisto. Hace unas llamadas y me lo da, a la vez que me explica que trabajó muchos años en el servicio de ambulancias y que este paciente no la necesita; que estaré pensando que para eso paga mi padre la Seguridad Social, pero no, él no la está pagando. Me dice que ya tiene el alta y que tienen que sacarlo de allí. Enfermera y celadora, encantadoras, me ayudan a pasarlo a la silla de ruedas y me facilitan una sábana para taparlo. Y allí, en el recibidor, nos quedamos esperando a que vengan a recogernos. Mi padre está institucionalizado en una residencia de mayores porque no podemos atenderlo durante todo el día como necesita.

Me hago varias preguntas. Si en aquel momento no hubiese podido acercarme a urgencias, ¿qué habrían hecho con mi padre? Es un hombre octogenario con problemas mentales y con movilidad muy reducida. ¿Por qué todas las veces que tuvo que ir al HUCA, muchas por desgracia, no hubo ningún problema y con este doctor sí? ¿Qué más enfermedades debe tener una persona para concederle una ambulancia? Si trabajó muchísimos años y pagó la Seguridad Social como los demás, pero en ese tiempo no necesitó atención sanitaria, ¿cómo es que ahora que la necesita no tiene derecho a ella? Yo también pago la Seguridad Social y tampoco la he usado hasta el momento, pero la pago para que todo el que la necesite pueda usarla y, sobre todo, para los que ya no la pagan, que seguramente serán los que más la necesiten. Es indignante y ya estamos cansados de callar.

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