25 de septiembre de 2016
25.09.2016
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El Día de América, un invento coral

En los 50, una polémica ciudadana dirimía la paternidad del desfile, nacido en una reunión colectiva en la oficina de la SOF

25.09.2016 | 04:11
Un "haiga" de indianos en el desfile del Día de América del año 1951, el segundo que se celebró en Oviedo.

El 23 de septiembre de 1951, al describir el día de América en Asturias -un año después de su primera celebración- el periodista ovetense Fernández Buelta (socio número 1 de la SOF) decía en LA NUEVA ESPAÑA, entre otras cosas, que no se podía disociar el citado día sin referirse a sus dos promotores, Sousa y el dibujante Alfonso Iglesias. A partir de ahí se desató la polémica.

No tardó más que unos días, Lorenzo Novo Mier, destacado autor bablista, en desmentir la hipótesis de la paternidad de la fiesta de los citados señores. En sus alegaciones se refería a una reunión celebrada fechas antes de la primera edición, en 1950. Un encuentro, celebrado en el local de la SOF, en Uría, 70, en el que se habla de organizar una fiesta hispano-americana. Están en la reunión José Rayón, Emilio Azcárate, Alfonso Iglesias, Pepito de la Rubia, Santos Muñoz -el único superviviente en la actualidad- y el propio Novo Mier y donde, por cierto, no estuvo presente el citado Sousa. El cruce de acusaciones entre Buelta y Novo se mantuvo varios días en la prensa regional, aunque siempre en un tono respetuoso.

En aquella reunión, Santos Muñoz hace una propuesta de organizar un desfile por San Mateo, al estilo del que había conocido en la Alameda de Valencia con desfile de carrozas y un auténtico derroche floral. Tendría cierta semejanza, salvando las distancias, al que en Oviedo tenía por marco las calles céntricas, sobre todo Uría, los martes de Carnaval, antes de la guerra civil. Con motivo del primer desfile, la SOF hace un llamamiento a los propietarios de jardines para que aporten flores para darle colorido.

Por su parte, Novo Mier propone realizar un acto de exaltación al emigrante y Alfonso Iglesias, en línea con la propuesta de Santos, sugiere un desfile de carrozas, con banderolas, música y folklore y un día para los americanos, que Novo bautizaría como "Día de América en Asturias" .

El primer problema que se planteaba, como suele ocurrir, era el aspecto económico. Presentado en el Ayuntamiento el proyecto, uno de los ideólgos, al abordar el tema de financiación sentenció: "ya se pagará". Se aprobó el proyecto sin cobertura presupuestaria. Alfonso Iglesias asumiría el mayor protagonismo en su diseño y desarrollo, con la incorporación de los "haigas" de los indianos y los grupos folklóricos de los países americanos. El éxito del desfile en su primer año (1950) fue extraordinario y sorprendente porque veinte días antes la prensa ovetense no lo incluía en el programa de San Mateo.

Anécdotas y curiosidades de la primera época de la SOF. Santos Muñoz, a sus espléndidos 95 años recién cumplidos, nos relata algunas de las curiosidades y anécdotas de aquel tiempo inicial de la SOF. Recuerda que uno de sus primeros actos como directivo fue adquirir una imagen de San Mateo que presidiera la oficina de la entidad. Aunque parezca sorprendente no encontró en Oviedo imagen alguna del santo, a pesar de que en aquel tiempo existían varias tiendas de artículos religiosos hoy casi desaparecidas y hubo que recurrir a Valladolid, donde también celebran San Mateo, para comprarla.

La principal fuente de ingresos de la SOF en los años 50 y 60 era el baile de la Herradura, en el Campo de San Francisco. Su trascendencia económica para la sociedad impulsó un proyecto (desconocido por la mayoría de los ovetenses) de cubrición del recinto para evitar los riesgos de lluvia que arruinaban los bailes. El proyecto fue aprobado por el Consistorio ovetense pero no se atrevió a ejecutarlo. El Ayuntamiento subvencionaba los festejos con 100.000 pesetas, claramente insuficientes para hacer frente a gastos como la construcción de las carrozas del desfile del Día de América, la contratación de orquestas y atracciones, o la partida del bollu y el vino. A la carnicería Arrieta, suministradora del bollu se le pagaba en mayo del año siguiente. Las sillas del desfile se contrataban a una empresa de Córdoba por 23.000 pesetas y la mayoría de las facturas había que trocearlas en varios plazos para su pago. Eran los ingresos de La Herradura lo que permitía la liquidez necesaria para hacer frente a los pagos.

En plena "guerra fría", para traer un grupo folklórico de la Yugoslavia de Tito a desfilar el Día de América, en 1970 hubo que recurrir a los servicios del general Alonso Vega, casado con la noreñense Bustelo, para gestionar a nivel político la salida del país balcánico del grupo citado. Alonso Vega había presidido los desfiles de 1957 y 1968

Una de las contrataciones más polémicas fue la de Massiel, en la primavera de 1969, días antes de su sonado triunfo en Eurovisión, para actuar en La Herradura.

Después de su éxito eurovisivo, la cantante con raíces ovetenses se negó a actuar en las instalaciones del Campo de San Francisco con el consiguiente trastoque en la programación mateína de aquel año. Años más tarde se contrató nuevamente a Massiel, pese al rechazo de algunos directivos, que no olvidaban el plante. Fue un éxito espectacular.

Finalmente, es obligado un recuerdo para los primeros presidentes de la SOF: Pedro Miñor, Valvidares, Cuesta , Quirós, Lacazette, Ovejero, Gendín, Rivaya, Riera... Ellos y otros más pusieron los pilares a una sociedad que ha sobrevivido a las carencias económicas a base de imaginación y esfuerzo. La SOF fue durante muchos años espejo para otras comisiones de festejos de la provincia que se han quedado por el camino y que en muchos casos copiaron sus normas de funcionamiento. Sus sedes en Oviedo han estado en la calle Fruela, Plaza del Riego, Gascona, 7, Uría ,70, Pérez de la Sala,1, Marqués de Pidal, 20, Ildefonso Sánchez del Río, La Rúa, y Mendizábal (edificio de la Filarmónica).

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