16 de octubre de 2016
16.10.2016
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Garbanzos y callos para desarmar dietas por el mundo

La Cofradía del Desarme pretende que los Centros Asturianos incluyan el menú ovetense en su carta todos los 19 de octubre

16.10.2016 | 04:59
Garbanzos y callos para desarmar dietas por el mundo
Los representantes de las diferentes cofradías invitadas al IV Capítulo de la Cofradía del Desarme, durante el acto, en el Aula Magna del edificio histórico de la Universidad.

Mira que se le dijo veces su maestro Francisco Grande Covián. Miguel Pocoví le escuchó recalcar en infinidad de ocasiones que para llevar una dieta sana y equilibrada hay que comer de todo, pero en plato de postre, que hay que ser moderados para conservar la salud y la línea. Pues bien, el catedrático de Bioquímica de la Universidad de Zaragoza, discípulo del médico e investigador asturiano, obvió ayer las recomendaciones de su mentor y se metió entre pecho y espalda un buen plato de garbanzos con bacalao y espinacas, otro de callos y un postre a base de arroz con leche, es decir, el menú del Desarme, hasta la última cucharada.

Y es que la ocasión lo merecía. No en vano Pocoví tenía que celebrar como es debido su nombramiento como Cofrade de Honor por parte de la Cofradía del Desarme, una distinción que recibió en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo durante los actos de celebración del IV Capítulo del colectivo ovetense, la entidad que nació en el año 2012 con el firme compromiso de defender y divulgar las virtudes gastronómicas del Desarme. Junto a Miguel Pocoví, ayer también fueron nombrados Cofrades de Honor José Antonio Fidalgo, cronista oficial de Colunga y colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, y Luis Toyos, director de Radio Asturias.

La fiesta de la Cofradía del Desarme comenzó a las doce del mediodía. A esa hora, las 24 cofradías invitadas a los actos ya estaban preparadas para entrar al Aula Magna con sus estandartes, distintivos y trajes representativos para honrar a los productos gastronómicos a los que veneran. Los bancos del emblemático espacio educativo se llenaron hasta los topes de asistentes y colorido gracias a la presencia de colectivos asturianos y de otras comunidades españolas. Cofradías como la del Vino de Cangas, la Pegarata, la del Queso Manchego, la ovetense de Doña Gontrodo, la del Oricio de Gijón o la avilesina del Colesterol, entre otras muchas, no quisieron perderse la cita. Este año acudieron por primera vez al acto la Cofradía de la Borraja y el Crespillo de Aragón, la del Vino de Rioja, la de los Amigos del Olivo de Baena, la Cofradía del Queso Manchego y la del Viño de las Rías Baixas.

El primero en tomar la palabra fue el Cofrade Mayor de la Cofradía del Desarme, Miguel Ángel de Dios, que destacó la importancia de la cita gastronómica para Oviedo y su capacidad "para unir a las familias y a los amigos en torno a una mesa". También adelantó dos de las pretensiones del colectivo ovetense. "Queremos nombrar embajadores a restaurantes de fuera de Oviedo para que sirvan el menú del Desarme y conseguir que los diferentes Centros Asturianos repartidos también lo hagan todos los días 19 de octubre para difundir nuestra gastronomía por el mundo", explicó.

A continuación le tocó el turno al escritor Adolfo Casaprima, que ofreció una ponencia sobre la historia del Desarme en Oviedo, la cita gastronómica que tiene su origen "hace 180 años" y que nació para conmemorar la victoria de los milicianos de Oviedo, los defensores liberales, frente a las tropas carlistas. Ese día, tras un episodio épico, los que consiguieron repeler el ataque comieron garbanzos con bacalao para celebrarlo. "La hostelería fue quien consiguió convertir un rancho militar en un menú emblemático para la ciudad", dijo. Según Casaprima. "la mayor virtud del Desarme es que nació del pueblo, en las tabernas y en las casas de comida, y que nunca fue impuesto por ningún gobierno".

Luis Toyos también hizo hincapié en la identidad popular del menú durante su intervención. En su opinión, el Desarme no se digiere igual si no se está acompañado por los amigos y la familia. "No me olvidaré nunca del sabroso potaje que preparaba mi madre", afirmó. José Antonio Fidalgo, por su parte, ofreció un discurso cargado de humor que arrancó muchas risas entre el público y aprovechó su intervención para poner sobre la mesa una reivindicación: "Tenéis que presionar al Ayuntamiento para que le ponga a una plaza o a una calle el nombre del Desarme", les dijo a los miembros de la cofradía ovetense.

Durante el acto de ayer también ingresaron en la entidad como cofrades de número Nacho Sandoval, Iván Martínez Villar y Silverio Álvarez Almeida. Además, la Cofradía del Desarme recibió la Medalla de Oro de la Real Cofradía de los Platos de Oro por su trabajo a la hora de promocionar el menú ovetense. Al salir del Aula Magna, todas las cofradías asistieron a una representación teatral sobre el Desarme del grupo "Teatro Margen" y participaron en un desfile por las calles más céntricas de Oviedo.

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