18 de marzo de 2017
18.03.2017

Adiós a Modesta, "auténtica emprendedora"

El funeral por la modista reúne a muchas de sus antiguas empleadas, muy emocionadas, y clientas, además de compañeros de profesión de su hijo, el arquitecto Fernando Nanclares

18.03.2017 | 08:34
Adiós a Modesta, "auténtica emprendedora"

Al funeral por Modesta Fernández, ayer en San Isidoro, asistieron muchas de las costureras que trabajaron en su taller. Algunas aprendieron el oficio con "Modestina", que es como se refieren a ella quienes más la trataron, cuando aún eran niñas y la modista acababa de llegar de Ciaño a abrir su propio negocio en Oviedo, en la década de los 50. Otras llegaron más tarde y se incorporaron después a la tienda de la calle San Francisco como dependientas. Modesta Fernández, fallecida el pasado jueves a los 96 años de edad, llegó a tener 32 empleadas y por sus salones pasó "toda la alta sociedad" de Oviedo, de Madrid y de otras provincias. Y todo de la nada, porque su origen era humilde y como destacó ayer el párroco de San Isidoro, José Luis Alonso Tuñón, ella fue una "auténtica emprendedora, sólo con su lucha y su esfuerzo y sin los medios que tenemos ahora".

Al funeral por Modesta Fernández, ayer a primera hora de la tarde, asistieron algunas antiguas clientas, como Carmen Hidalgo, viuda del alcalde Valentín Masip, que se refirió a ella como a "una fenómena" o la madre de la diseñadora Patricia Urquiola, Lucía Hidalgo, que contó que su primer chaquetón, a los trece años, se lo cosió Modesta. "Tenía mucho carácter y era maravillosa. Tenía un don especial a la hora de probar", añadió esta última.

Muchos arquitectos, compañeros de profesión de Fernando Nanclares, hijo de Modesta Fernández, se acercaron hasta San Isidoro: Arturo Gutiérrez de Terán, José Ramón Fernández Molina, Jesús Menéndez, entre otros. También José Antonio Menéndez, que diseñó la tienda de su madre.

El director del Museo Arqueológico, Ignacio Alonso, y la directora general de Patrimonio Cultural, Otilia Requejo, acompañaron a la familia. Ésta última indicó que lo hacía tanto a título personal como en nombre de la institución que representa.

Severino Álvarez Zaragoza, expresidente de la Federación de Comerciantes; Jaime Álvarez-Buylla, el presidente de la Sociedad Filarmónica, y la fotógrafa Ana Muller también se acercaron hasta la iglesia.

Todos ellos acompañaron a la familia, a sus dos hijos, Fernando y Mari Carmen Nanclares, y a sus nietos, Pablo, María y Marta. Es esta última la que continúa con el negocio de Modesta, al frente de la tienda que mantiene el nombre de la abuela. De ella aprendieron sus nietas "a que nada se te ponga por delante".

La familia de Modesta Fernández se mostró muy emocionada con el afecto que les mostraron las antiguas empleadas de la matriarca. Una de ellas, Marisa Coro, haciendo de portavoz de sus compañeras, comentó a la salida de misa que "'Modestina' era lo más. Era una buena jefa y la recordamos con mucho respeto y cariño", comentó llorosa.

Sus empleadas contaron que como profesional Modesta no tenía rival, que viajaba a París y regresaba cargada de patrones y de telas. Recuerdan ver a Carmen Polo de Franco, esposa del dictador Francisco Franco y ovetense, entrando y saliendo del taller. De hecho, según sus modistas, Modesta Fernández tenía más clientela de Madrid que de Oviedo, y la describen como "una mujer coqueta", siempre bien peinada y apasionada de los zapatos.

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