10 de mayo de 2017
10.05.2017

Manolo Panea: "Tapia fue la meca del surf en Asturias gracias a los australianos Gulley"

Carlos el Escayolista trajo a la región la primera tabla "de verdad", procedente de Francia, a través de un familiar marino

10.05.2017 | 09:40
De izquierda a derecha, Javier Amézaga, Claudio Fernández, Toño Alonso, Nano Rodríguez y Manolo Panea.

Tapia de Casariego fue durante décadas la meca del surf en Asturias, gracias a los australianos Robert y Peter Gulley, que en el año 1968 introdujeron el deporte en la zona y que fueron convencidos por la Comisión de Cultura municipal para establecerse en la villa y promover el nuevo deporte. Así lo contó ayer en un abarrotado Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Manolo Panea, autor del documental "De olas, tablas y surferos", que recoge la historia del surfing en la región.

El acto de ayer, plagado de emoción, con la reunión de veteranos precursores de la tabla en el Principado, como Toño Alonso y Nano Rodríguez, al lado de los actuales valedores de deporte de las olas en las playas del Principado, también sirvió de marco a la presentación del libro "Surfing the Basque Country" ("Surfeando el País Vasco"), de Javier Amézaga, que se trajo con él a un nutrido grupo de surfistas vascos.

Panea cuenta en la película, plagada de un sinfín de testimonios, cómo Carlos el Escayolista pudo traer por fin la primera tabla de surf "de verdad" de Francia a través de un familiar que era de la Marina mercante, o aquellos primeros trajes de buceo con los que entraban al agua en invierno, iguales que armaduras medievales con las que a duras penas podían moverse.

Javier Amézaga transportó al público a los felices y hippies años en Hendaya, Zarauz o Sopelana, donde los surfistas vascos comenzaron a emular a sus vecinos franceses de Biarritz y San Juan de Luz. "Tenía claro que la recopilación de datos me iba a llevar mucho tiempo y quería hacer un trabajo muy especial". Todos aquellos jóvenes que vivían intensamente los nuevos aires de libertad que llegaron tras la muerte de Franco colgaron los libros y se iban a pasar los inviernos a Canarias, donde hicieron relaciones con otras tribus del resto del Cantábrico, entre ellos los asturianos. "Todo el mundo se conocía. Fue la época gloriosa del surf", indicó Amézaga.

En el intenso repaso al surf hecho por Manolo Panea, destaca el balance desde mediados de los años 60 hasta finales de los 70, con entrevistas a Félix Cueto y al gijonés Amador, a los ya citados Carlos el Escayolista y los australianos de Tapia de Casariego, a Manolo Jáuregui, Nano Rodríguez y Toño Alonso, entre otros.

Claudio Fernández, organizador del acto, agradeció la presencia de aficionados y, a la vista del éxito de la convocatoria, vaticinó un estupendo futuro para el surf en Asturias.

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