02 de agosto de 2017
02.08.2017

Las manos ovetenses que adoran las famosas

Gabriel Llano, criado en La Corredoria, es el estilista de cabecera de decenas de "celebrities": "El secreto es el buen trato"

02.08.2017 | 03:59
Arriba, Nieves Álvarez maquilla a Gabriel Llano. A la izquierda, con la actriz Amaya Salamanca. Debajo, el peluquero posa con Paula Echevarría.

De las calles de La Corredoria a uno de los salones de belleza más prestigioso de España en tan sólo una década. La carrera de Gabriel Llano en el mundo del estilismo ha sido y está siendo meteórica; de estudiar en el instituto Pérez de Ayala -Ventanielles, porque en su barrio no lo había aún de aquella- a convertirse en el peluquero y maquillador de cabecera de decenas de las mujeres más famosas de España y, en algunos casos, del panorama internacional. Es estilista de confianza, confesor y, muchas veces, hasta amigo.

"El secreto son muchas horas de trabajo y, sobre todo, el buen trato", indica Llano, que acaba de cumplir 30 años, para tratar de explicar los motivos que hacen que "celebrities" como Irina Shayk, Karolina Kurkova o la mismísima Lindsay Lohan se hayan puesto en sus manos para ponerse a punto de cara a participar en sesiones fotográficas y otros eventos.

El camino a la fama no fue sin embargo fácil. Su paso por la escuela de peluqueros Rizos, en Oviedo, le abrió el camino hacia la capital. Allí pasó un año más de formación hasta que el prestigioso estilista Moncho Moreno se fijó en él y lo incorporó a su salón de belleza. Los siguientes 36 meses fueron un maratón laboral y de aprendizaje. "Me pasé tres años sin vacaciones y alternando las mañanas de peluquería con las tardes de maquillaje", relata un Llano que después de tanto sembrar recogió la cosecha. "Moncho decidió abrir un nuevo salón y las 'celebrities' con la que habíamos trabajado empezaron a pasarse por el local", rememora.

A partir de ahí, pasaron por sus manos decenas de protagonistas del papel cuché nacional. Actrices y modelos como Amaia Salamanca, Inés Sastre, Helen Lindes o las asturianas Blanca Suárez y Paula Echevarría son sólo unos pocos ejemplos de sus incondicionales, entre las que también destaca la buena sintonía con Naty Abascal o el escritor Boris Izaguirre.

Todos estos nombres buscan en las manos de este ovetense las últimas tendencias. "Ahora se lleva la naturalidad: hacer todo lo que sea, pero que no se note", resume sobre la base de sus últimos peinados con los que pretende seguir abriéndose mercado más allá de nuestras fronteras, donde ha dado sus primeros pasos. "En junio estuve trabajando en Japón y en septiembre trataré de hacerme un hueco en Nueva York", sostiene un hombre que también aspira a conquistar Milán y París, pero que cada mes hace visitas fugaces a su Oviedo natal. "La comida y la familia me tiran mucho", reconoce el peluquero que no cierra las puertas a abrir "algún día" un negocio en la ciudad.

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