"¿Qué filósofo o profesor universitario crea un sistema nuevo? ¿Quién hace filosofía en realidad? Parece que la filosofía se ha convertido en un trabajo más". Pablo Montes Vargas reflexionaba de esa manera ayer, durante su lección en la Escuela de Filosofía de la Fundación Gustavo Bueno en Oviedo. El profesor chileno dedicó su conferencia a Schopenhauer y explicó cómo el filósofo alemán lamentaba que los docentes universitarios de su época se limitaran a enseñar a sus alumnos "conceptos abstractos que no significan nada, que rebotan en las cabezas de la gente y salen".

"Schopenhauer", añadió, "criticaba al individuo que enseña filosofía para ganarse el pan, no para buscar la verdad". "Veía que la filosofía se estaba muriendo, porque no abordaba su sujeto principal, que es el mundo, y porque las ideas que utilizaba no eran claras", continuó explicando, en la misma línea.

Pablo Montes construyó su conferencia de ayer a partir de las ideas de sabiduría mundana y la académica, tal y como las entiende Schopenhauer, y las puso en relación con el materialismo filosófico de Bueno . "Todos manejamos ideas filosóficas", empezó planteando y a partir de ahí fue ahondando en el pensamiento de Schopenhauer, hasta calar en sus aspectos más complejos, en los que el pensador alemán se desvincula con el cristianismo y conecta con corrientes orientales, como el hinduismo.

Pablo Montes Vargas presentará hoy, a las cinco de la tarde en la sede de la Fundación Gustavo Bueno, el libro "La ontología materialista de Schopenhauer", que condensa sus investigaciones sobre el tema y que ha sido editado por Pentalfa.