12 de abril de 2018
12.04.2018

"Asumo mi culpa, pero no soy un depredador sexual", declara el "violador del portal"

El acusado de violar a una mujer y tocar los genitales a dos menores depositó 14.000 euros en el juzgado para "reparar los daños" a sus tres víctimas

12.04.2018 | 19:07

El conocido como "violador el portal", un hombre acusado de agredir sexualmente a una joven y tocar los genitales a dos menores de edad a las entradas de sus casas en 2016 aprovechó hoy su último turno de palabra durante el juicio en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial para "asumir la culpa" y negar "ser una persona violenta ni un depredador sexual".

El hombre, un vecino de San Claudio de 38 años, pidió perdón a las víctimas y asumió su culpa "en su justa medida", asegurando que "no ser tan mala persona como se dice en la prensa" y mostró su disposición a reparar los daños ocasionados.

Después de la segunda jornada de la vista en la que testificaron los forenses, un equipo psicosocial y se presentó la prueba de ADN que demuestra la agresión sexual, la Fiscalía decidió mantener la petición de 18 años de cárcel y 18.000 euros de indemnización, eso sí, retirando el agravante de alevosía de su calificación.

La defensa, por su parte, defendió una condena de dos años por abuso sexual sobre el caso de la mayor de edad, alegando que "sólo intentó zafarse levemente" y una multa de 360 euros por un delito leve de coacciones relativo a los abusos sobre las menores, mientras que la acusación particular, representando a la adulta, reclamó doce años de cárcel sólo por su caso.

El abogado encargado de la defensa, José María Muñiz Somolinos, defendió como atenuante el hecho de que el acusado depositara en el juzgado 6.000 euros el pasado septiembre para "reparar los daños ocasionados a las víctimas". Una cantidad que aumentó hasta los 14.000 euros depositados en el juzgado el pasado 5 de abril "tras pedir un préstamo" con la intención de buscar un acuerdo para evitar el juicio, primero, y alegarlo como atenuante durante el procedimiento.

También defendió una rebaja en la pena solicitada por el fiscal, aduciendo que accedió voluntariamente a practicar la prueba del ADN, que posteriormente permitió identificarle como autor de lo sucedido. Razón que no convence a la acusación. "En un primer momento se negó y no accedió a hacer la prueba hasta que supo que se lo exigirían", indica la letrada Ana María González.

Respecto a los casos de las menores, la defensa se agarra a una doctrina del Tribunal Supremo que indica que cuando el ataca es "leve, fugaz, sorpresivo y corto" cabe calificarlo de delito de coacciones en vez de abuso sexual y, por tanto, el acusado sólo sería objeto de una leve multa. No obstante, José María Muñiz sostiene que "desde la instrucción una de las menores dio cinco versiones distintas y las dos dejaron claro que en ningún momento hubo violencia", dice Muñiz.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine