Ozonoterapia para patologías inflamatorias

El Clínica Beltrami de Gijón es un referente en la región en la aplicación de la mezcla de oxígeno y ozono para tratar dolencias como hernias discales, ciáticas o dolores articulares

26.04.2016 | 03:51
El especialista con un modelo anatómico de la terapia

La aplicación de la mezcla de oxígeno y ozono es, hoy por hoy, una de las mejores soluciones para hernias discales, ciáticas, dolores articulares y enfermedades con carácter inflamatorio gracias a sus múltiples beneficios: es analgésico, tiene propiedades antisépticas, reduce los procesos inflamatorios y devuelve a los de los tejidos las características perdidas debida a la inflamación. Sin efectos secundarios, se ha demostrado una gran eficacia de la mezcla -80% de los casos.

Los dolores articulares y los problemas de espalda afectan, a lo largo de la vida a tres de cada cuatro personas. En este sentido, la inyección de oxígeno ozono en zonas dañadas del cuerpo es uno de los mejores tratamientos que la medicina ofrece en la actualidad. Un tratamiento en el que el doctor Beltrami, médico cirujano especialista en cirugía ortopédica, es todo un referente en la región. Avalado por una trayectoria de casi dos décadas, el doctor Beltrami se dedica a la aplicación del tratamiento de ozonoterapia en patologías del aparato musculo-esquelético en su clínica, ubicada en el número 8 de la calle Marqués de San Esteban de Gijón. Las patologías inflamatorias que encuentran solución con este tratamiento pueden ser de carácter agudo, como por ejemplo una ciática o una epicondilitis, o también de carácter crónico, como una tendinosis aquílea o una artrosis de rodilla en fase inicial. En el caso de la hernia discal esta terapia hace posible la eliminación, por deshidratación, de la parte del núcleo del disco intervertebral que se ha salido del centro del disco, sin tener que alejarla con la cirugía. ¿Cómo es una hernia discal? Muy sencillo: la columna vertebral se puede describir como una serie de cubos superpuestos entre ellos. Entre un cubo y otro hay una estructura que sirve para amortiguar el peso y para permitir el movimiento entre cada unidad. Esta estructura se llama disco intervertebral y está formada por una parte externa dura y fibrosa y por una parte interna blanda: el núcleo. Un trauma, un esfuerzo exagerado o el fisiológico envejecimiento de los tejidos, en los pacientes más predispuestos, pueden llegar a producir la salida de una parte del núcleo (que está compuesto en el 80% por agua). Este material biológico, que aparece como un gel denso, da lugar a una presión sobre los tejidos cercanos (el paciente sufre más dolor cuando se trata de un nervio) y por tanto a una irritación de esta estructuras, por ejemplo de las raíces nerviosas que parten desde aquí para inervar las zonas periféricas (la típica ciática). Surge así un sufrimiento, tanto local, lumbalgia, como en los territorios lejanos, correspondiente a las raíces (nervios) afectadas, por ejemplo la ciatalgia. Tradicionalmente a estos pacientes se les inyectaba un medicamento como, por ejemplo, la cortisona (por vía intramuscular o directamente en la columna, epidural), que les calma la inflamación y el dolor por un período de tiempo (dejando invariado el núcleo del disco fuera de sus sitio). Con la ozonoterapia se inyecta una mezcla de dos gases, oxígeno y ozono, para eliminar la hernia y en consecuencia se elimina el dolor de manera completa. Técnicamente, el tratamiento consiste en infiltraciones intramusculares paravertebrales, periódicas y regulares (que dependen de la situación del paciente), por un período de tiempo determinado y limitado, de una cantidad dada de una mezcla de los dos gases. La acción de esta terapia es directa sobre la superficie de la hernia y lleva a su progresiva reducción por medio de una disgregación de los mucopolisacáridos que la componen y del consiguiente efecto hidrófugo (deshidratación). El efecto final del tratamiento de ozonoterapia es la desaparición de todos los síntomas que conlleva una hernia, con la ventaja de que el tratamiento no produce ningún efecto secundario y las contraindicaciones son casi nulas (embarazo, hipertiroidismo y toma de algunos medicamentos, como el Sintrón). El tratamiento de ozonoterapia se realiza en régimen ambulatorio (10 sesiones, dos cada semana). Después de una adecuada valoración del aspecto clínico y de los hallazgos radiológicos y de la resonancia magnética, al paciente se le hacen las infiltraciones y se va por su propio pie, no hace falta ingreso en el hospital ni guardar reposo. Los peculiares efectos del ozono hacen que los pacientes puedan curarse al cabo de un mes y medio en un régimen ambulatorio. Hoy por hoy este tipo de terapia está difundida en todo el mundo y existen asociaciones científicas de carácter internacional.

Para encontrar más información sobre la terapia y sobre los profesionales médicos que aplican esta terapia se pueden visitar, entre otras, las siguientes páginas web: www.seot.es, www.isco3.org, www.aepromo.org y www.imeof.org.

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