La Nueva España
César Cosme Álvarez Cuesta | Dermatólogo, experto en melanoma cutáneo

"Una de cada cinco personas sufrirá cáncer de piel a lo largo de su vida"

"Las quemaduras solares, sobre todo en la infancia y la adolescencia, disparan la incidencia del melanoma"

04.05.2016 | 04:04
César Cosme Álvarez Cuesta.
César Cosme Álvarez Cuesta.

Hablar en Asturias de oncología cutánea y de melanoma es hablar del doctor César Cosme Álvarez, uno de los grandes referentes en este ámbito. En su opinión, la prevención desde la infancia es fundamental para evitar desarrollar una patología que afecta a una de cada cinco personas.

-Estrenan unidad de oncología. ¿Cuáles son sus objetivos?

-El principal motivo por el cual hemos creado una unidad de oncología ha sido la necesidad de poder resolver de una forma rápida y eficaz la cada vez más frecuente patología tumoral cutánea de nuestros pacientes. En ella damos consejos de prevención primaria del cáncer de piel, disponemos de tecnología avanzada para su diagnóstico precoz y abarcamos tanto el tratamiento médico como quirúrgico de las distintas lesiones cutáneas premalignas y malignas. El cáncer de piel es el más frecuente de todos los tumores de la raza humana y se estima que una de cada cinco personas lo sufrirá a lo largo de su vida. Centralizar esta patología nos permitirá llevar a cabo un seguimiento más individualizado de nuestros pacientes y un tratamiento protocolizado de la misma.

-Disponen de un novedoso aparataje...

-Se trata de la más moderna tecnología para el diagnóstico precoz del melanoma, uno de los tumores cutáneos de más alta mortalidad a los que nos enfrentamos. El equipo Fotofinder Bodystudy ATBM, único actualmente en la sanidad asturiana, tanto en el ámbito público como privado, permite realizar lo que denominamos mapeos corporales digitales. De una forma ágil y sistematizada, nos permite realizar primero fotografías macroscópicas por segmentos de todo nuestro cuerpo y, posteriormente, fotos dermatoscópicas de los lunares más sospechosos, para luego archivarlas digitalmente con una alta calidad y resolución de imagen. De esta forma, en las sucesivas revisiones podremos detectar con una gran precisión tanto la aparición de nuevas lesiones como cambios en las ya existentes y decidir aquellas que precisan ser extirpadas. Por otra parte, las lesiones estables sólo precisarán un control evolutivo y así evitaremos intervenciones quirúrgicas y cicatrices antiestéticas innecesarias. Sin duda, este aparato nos ha hecho dar un gran salto de calidad en el seguimiento de pacientes con muchos lunares.

-¿Cuál es la principal causa del melanoma?

-En la aparición del melanoma, como en otros muchos tumores, influye la interacción de factores genéticos con factores ambientales. Los primeros, frente a los cuales evidentemente no podemos actuar, tienen especial importancia en el denominado melanoma familiar, que es aquel que tiene tendencia a aparecer de forma agrupada en varios miembros de una misma familia. Hoy conocemos bien algunos de los genes que condicionan la susceptibilidad a desarrollar melanoma. Pero la mayor parte de los melanomas no son familiares, sino esporádicos y en ellos los factores ambientales juegan un papel crucial. Es aquí donde los dermatólogos insistimos al realizar las campañas de concienciación sobre esta patología. Sabemos que la radiación ultravioleta, tanto de la luz del sol como de las cabinas de bronceado, es un factor muy importante que contribuye a la aparición de melanoma. Las quemaduras solares, sobre todo aquellas que acontecen en la infancia y en la adolescencia, disparan la incidencia de este tumor ya en edades muy tempranas.

-¿La incidencia del melanoma sigue creciendo?

-Está aumentando en las últimas décadas de forma exponencial. El incremento de la incidencia anual se estima en torno al 5-8 por ciento en los países occidentales y cada vez estamos diagnosticando más casos en gente joven, de tal forma que casi la mitad aparecen en edades comprendidas entre los 35 y los 65 años. El melanoma cutáneo constituye entre el 4 y el 10 por ciento de los tipos de cáncer diagnosticados en España y por este motivo se utiliza en algunos foros el término de “epidemia de melanoma”. Por fortuna, cada vez estamos diagnosticando los tumores de forma más precoz, hecho clave para disminuir la mortalidad.

-¿Cuál es el perfil del paciente?

-El mayor riesgo de padecer melanoma lo tienen aquellos pacientes de piel clara, ojos claros, pelo rubio o pelirrojo y que, además, tienen muchos lunares. Este riesgo aumenta de forma llamativa cuando estos tienen algún familiar cercano con melanoma y además se han quemado con el sol cuando eran niños o adolescentes. Todos estos pacientes deben ser revisados una o dos veces al año por un dermatólogo entrenado en el manejo de técnicas de exploración y diagnóstico precoz como la dermatoscopia.

-Cogerlo a tiempo es fundamental...

-Para nosotros siempre es una satisfacción poder diagnosticar un melanoma en estadios precoces. En este último mes hemos diagnosticado en nuestra consulta cuatro melanomas en estadios muy iniciales, todos ellos en personas jóvenes, por debajo de los 40 años, y que además no consultaban por este motivo, un par de ellas venía a depilarse y otras dos a quitarse unas verrugas. Tenemos como costumbre en nuestra praxis diaria explorar al paciente de forma completa y muchas veces un hallazgo casual nos permite diagnosticar lesiones que, sin duda alguna, con el paso de unos pocos años, podrían haber sido mortales.

-¿Es importante una concienciación social sobre la importancia de proteger la piel?

-La prevención primaria, es decir, el informar a la población sobre las medidas de fotoprotección para intentar que no aparezca el tumor, es básica en nuestra actividad como dermatólogos. Además de la información que siempre damos en la consulta diaria, existen campañas de prevención como las que se celebrarán el próximo mes de junio dentro de las Jornadas del euromelanoma, y en las que participaremos activamente. Además, uno de los objetivos de nuestro grupo de trabajo para los próximos meses es poder dar charlas de fotoprotección y autoexploración en colegios e institutos, pues ya los niños y adolescentes deben conocer y evitar las prácticas de riesgo en lo que al abuso de radiación ultravioleta se refiere. Los hábitos saludables en estas edades son clave para evitar problemas en el futuro.

-¿Cuáles son esas normas básicas de fotoprotección ?

-Lo fundamental es educar a la población en el uso adecuado de fotoprotectores y en la eliminación de conductas de riesgo. En cuanto al uso de fotoprotectores, cada persona debe conocer cuál es el índice de protección y la galénica más adecuada para su tipo de piel, así como la cantidad de fotoprotector que se debe aplicar y, lo que casi nadie hace, que éste debe aplicarse media hora antes de exponerse al sol y debe renovarse cada por lo menos un par de horas. Además, es muy importante que los fotoprotectores tengan filtros tanto frente a la radiación ultravioleta A como B. Por otra parte, debemos extremar las medidas de protección solar en niños mediante el uso de ropa y complementos adecuados y evitar exponernos al sol en las horas del día en las que el índice de radiación ultravioleta es mayor, es decir, entre las 11 y las 16 horas. Y, por supuesto, evitar las cabinas de bronceado, cuyo papel como potente carcinógeno hoy nadie discute.

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