ENRIQUE VALDÉS JOGLAR
DECANO ELECTO DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE OVIEDO
Oviedo, A. VILLACORTA
Lo primero que quiere hacer Enrique Valdés Joglar, flamante decano electo del Colegio de Abogados de Oviedo, es dar las gracias: «A todo el mundo que me apoyó, porque unas elecciones no se ganan sólo por la cara bonita del decano». Estará al frente de la junta de gobierno de la institución durante los próximos cuatro años y le acompañarán todos los miembros de su candidatura, a excepción de uno, el bibliotecario, perteneciente a la lista del hasta ahora decano, Pedro Hontañón. Valdés consiguió 995 votos, frente a los 857 de Hontañón, y los 227 de Francisco Alonso. El nuevo decano, que basó su campaña en cuatro medidas para sanear económicamente la institución, también forma parte de la asamblea permanente, el órgano formado por 39 letrados cuya misión es fiscalizar las cuentas del Colegio.
-¿Se va a a controlar a sí mismo?
-No. Una vez elegido decano, creo que ya no debo participar en ese órgano. Voy a presentar mi dimisión como miembro de la asamblea hoy mismo. Nosotros éramos los únicos que defendíamos su utilidad. Ahora nos vendría bien que nadie nos controlase y gobernar como dictadores. Pero no: vamos a ser coherentes y convocar elecciones a la asamblea sabiendo que, si las dos candidaturas derrotadas se unen, probablemente quedemos en minoría.
-Lo primero es conocer el estado de las cuentas.
-Las conocemos muy superficialmente. Hay que empezar a estudiarlas a fondo. Ahora empieza lo peor: ver si podremos mantener lo que habíamos ofrecido en la campaña o tenemos que rectificar.
-¿A qué atribuye el retraso de los informes?
-A nadie le gusta que le controlen y el que tiene el poder tiende a querer el poder absoluto. La asamblea no recibía más que información superficial. Nosotros vamos a dar información y a someternos a la crítica. Haremos lo que la asamblea decida. Vamos a pasar por fin de la oscuridad a la transparencia.
-Piensa rebajar las cuotas de los colegiados.
-Y además decíamos de dónde íbamos a sacar el dinero para rebajarlas. Vender humo es muy fácil. Daba la impresión de que algunos candidatos tenían a su disposición la Fábrica de Moneda y Timbre porque iban a sacar dinero sin decir de dónde. Nosotros dimos cuatro medidas concretas: reclamación a los morosos, renegociación de la hipoteca, reducción de las inversiones del Colegio y alquiler de una planta de la sede.
-Hubo quien tachó ese alquiler de indigno.
-Yo no sé por qué va a ser indigno. Si pusiéramos una whiskería, a lo mejor. Además, nosotros hemos vivido de la caridad del Ministerio de Justicia hasta el otro día, porque estábamos en un edificio del Ministerio en precario, sin pagar nada. Ahora que tenemos una sede en el centro de Oviedo, ¿por qué la vamos a desaprovechar? Es un derroche que no se puede permitir.
-Les va bien: el Colegio tiene dos millones de euros en activos financieros.
-El Colegio necesita tener un fondo de maniobra, porque puede haber cualquier problema y hace falta liquidez, pero no dos millones de euros.
-Ha dicho que con Hontañón se gastaba mucho en fiestas.
-La junta de gobierno saliente pecó de autobombo y homenajes. Está bien que de vez en cuando hagamos una celebración, pero no tantos actos sociales.
-Ellos han dicho de usted que era el candidato de IU.
-A los abogados no nos gusta el partidismo. A Paco Alonso le perjudicó mucho ser socio de Álvaro Cuesta. Me niego a que me etiqueten políticamente, y menos a mi candidatura: hay gente de todos los colores. Además, esto no tiene nada que ver con la vida normal. Hay abogados de extrema izquierda que tienen despachos muy lucrativos y de extrema derecha que no ganan para la luz.
-Turno de oficio. ¿La Justicia paga poco y tarde?
-Efectivamente. Proponemos que si no nos pagan cuando hagamos el trabajo, nos den un documento donde diga que nos van a pagar y que nos sirva como garantía ante una entidad financiera.
-¿No había fondos para pagar las losetas del Palacio de Justicia de Oviedo?
-Lo que tiene que hacer el Principado es dotar la partida presupuestaria para cubrir esos gastos en 2008 si no lo hizo en 2007.
-Desmienta que la Justicia asturiana es lenta con más de 47.000 causas acumuladas.
-Los atascos están en el Juzgado de lo mercantil y en la sala de los contencioso-admistrativo. Los demás organismos van razonablemente bien. Se está intentando poner remedio a esas bolsas de retrasos.
-¿Todo va a cambiar con la ley de acceso a la abogacía?
-Ocurría que había licenciados que se dedicaban a la abogacía porque no se podían dedicar a otra cosa. A partir de la ley, se va a exigir una formación importante.
-¿Fallan los Juzgados de violencia de género?
-Los jueces están actuando. Incluso hay quien critica esta ofensiva porque dicen que los delincuentes de alto rango están encantados de la vida porque todas las fuerzas judiciales y policiales están destinadas a veces a cosas nimias, como que una pareja de novios se tira de los pelos. Lo lamentable es que, cuando hay maltrato de verdad, muchas veces no se denuncia.