El futbolista británico David Beckham ha prohibido a su mujer, Victoria Adams, que lleve a sus compañeras del grupo musical «Spice Girls» a su casa de Beverly Hills.
Tras mudarse a Los Ángeles la semana pasada por el traspaso de David a Los Angeles Galaxy, los Beckham han protagonizado un gran revuelo mediático. Es más, Victoria decidió producir un programa de televisión que muestra cómo ha sido la llegada de la pareja a Los Ángeles.
Por su parte, su marido ha asegurado que no podría aguantar que las otras cuatro chicas aparecieran de improviso en su casa, cuando la gira mundial de las «Spice Girls» comience, a finales de año. De hecho, David, al enterarse de la posibilidad de que se alojaran en su casa, dijo que «nada de eso. Estoy seguro de que todas tendrán un bonito hotel en algún sitio».
Esto se contradice con sus declaraciones que afirman que está ansioso por ver la reunión de las «chicas picantes». «Es maravilloso para ellas que vuelvan a unirse. Es estupendo que celebren el éxito que tuvieron hace muchos años», comentó. Además añadió que «voy a disfrutarlo» y que pretende unirse a la banda en su «tour» mundial. De ahí que Victoria le haya bautizado como «Spice Boy oficial».