Arangas (Cabrales),
Rebeca AJA
La cueva de Arangas, en Cabrales, estuvo ocupada, de forma casi continua, durante unos 17.000 años. Esta circunstancia hace que esta gruta sea un yacimiento único para conocer el proceso que llevó al hombre primitivo, inicialmente cazador-recolector, a dedicarse a la agricultura, la ganadería y la metalurgia. En la cueva de Arangas, y en las de Tíu Llines y Los Canes, están todas las claves. Veintidós años de investigaciones han permitido rescatar más de 30.000 piezas arqueológicas, entre ellas algunas sorprendentes, como un horno de fundición de cobre, el más antiguo de cuantos se conocen en el norte de la península Ibérica. Un equipo de científicos capitaneado por Pablo Arias Cabal, catedrático y director del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, busca en estas cavidades indicios sobre el origen de las primeras sociedades agrícolas de la fachada atlántica europea, datos sobre los primeros campesinos y sobre el que podría denominarse como el «hombre de Arangas».
Hasta el momento se ha podido constatar que los ocupantes de las cuevas de Arangas, debido a la mala calidad del mineral de la zona (radiolarita), se abastecían de otras explotaciones cercanas, como Panes y Onís, de donde se extraía sílex de mejor calidad.
Pablo Arias Cabal explicará hoy, jueves, en la charla titulada «Las cuevas de Los Canes y Arangas: 25 años de investigación arqueológica en Cabrales», el alcance de los hallazgos. Será en las escuelas de Arangas, a partir de las seis de la tarde. La charla divulgativa sobre estas dos cavidades estará impartida, además de por Arias Cabal, por los investigadores Esteban Álvarez Fernández y Miriam Cubas Morera.
Los tres científicos han participado durante las dos primeras semanas de agosto en una nueva campaña de exploración en estas dos grutas cabraliegas. La campaña 2007 ha estado financiada por el Gobierno del Principado, el proyecto «El origen de las sociedades campesinas en la fachada atlántica europea», del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y el Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria. Las excavaciones en la cueva de Arangas han permitido rescatar casi otras 500 piezas arqueológicas, que serán analizadas minuciosamente durante los próximos meses en el laboratorio. Las investigaciones en las cuevas de Arangas se reanudarán a finales de septiembre o principios de octubre. Antes, varios miembros del equipo investigador viajarán hasta Siria, donde participarán en otra exploración arqueológica.