Oviedo, María ALONSO
La llegada del AVE a Valladolid el próximo 22 de diciembre supondrá un cambio en el sistema ferroviario asturiano. Habrá modificaciones en el número y tipo de servicios, en los trenes y también en los precios. A partir de finales de este año, viajar en tren entre Madrid y Gijón supondrá una hora y cuarto menos y eso se verá reflejado en el precio final, ya que la compañía hará pagar a los usuarios a precio de AVE los 179 kilómetros que recorrerá por la nueva línea de Alta Velocidad de Madrid a Valladolid.
Un billete en clase turista en el Talgo entre Madrid y Gijón cuesta actualmente 40,20 euros, un precio que se incrementará a partir de diciembre, pudiendo llegar a los 55 euros, según estimaciones no oficiales.
Éstas podrían ser las cuentas. El precio por kilómetro de una línea AVE oscila entre los 0,11 euros del Madrid-Toledo a los 0,14 del Madrid-Calatayud. Si se tiene en cuenta que de Madrid a Valladolid existen 179 kilómetros el billete, cuyo precio todavía no está cerrado, podría ir de 19,69 euros a 25,06 euros.
En el caso de Asturias, a este precio habría que sumar el trayecto de la capital castellana a Gijón, que actualmente cuesta 29 euros, por lo que el billete podría rondar los 55 euros, aunque todavía no existen precios oficiales marcados y esta cifra es orientativa.
Según fuentes de Renfe, el tren de rodadura desplazante que será utilizado en la línea de Madrid a Gijón no ha sido estrenado todavía, por lo que aún está por comprobar el rendimiento que finalmente se le podrá sacar por ello y, aunque confirman la subida de los precios en la línea, todavía no están cerradas las tarifas entre Madrid y Valladolid ni tampoco la conexión con Asturias.
Sin trenes nocturnos
Habrá más cambios, entre ellos la modificación de los servicios. Según fuentes de Renfe, la intención de la compañía es pasar de dos servicios diurnos a tres. A esto se suma la supresión de los trenes nocturnos, que actualmente circulan bajo el nombre de «Estrella Costa Verde». Según fuentes de Renfe, la intención de la compañía es «arrancar» con tres servicios diarios de conexión con la capital de España para ir aumentándolos si los viajeros responden y existe demanda para ello. Ésas son las previsiones de la compañía, que prevé que esta infraestructura duplique las cifras de pasajeros que utilizan el tren como medio de transporte en Castilla y León. Si en 2004 el número de viajeros en la comunidad autónoma se cifraba en torno a los 5,5 millones, para el 2009, con dos años de actividad en el nuevo corredor, Renfe confía en haber atraído a más del doble de usuarios y mover en ese momento cerca de 12 millones de viajeros.
Las expectativas de Renfe son que el espíritu del AVE también afecte a Asturias, pese a que a las obras de la Alta Velocidad asturiana les quedan todavía años por delante. Sin embargo, la reducción de los tiempos empezará a ser una realidad a partir del próximo 22 de diciembre, cuando el Ministerio de Fomento inaugure el primero de los tramos del AVE en su camino hacia Asturias. Habrá que esperar a 2009 para el desdoblamiento de los túneles de Pajares, después vendrán las obras de electrificación y construcción de la vía. Ese año se terminará el estudio que determinará cuál es la mejor alternativa para que la Alta Velocidad llegue de Pola de Lena a Gijón.