Mieres / Langreo,
J. E. MENCÍA
Veintidós directivos y ex directivos del Montepío de la Minería Asturiana pasan a declarar desde hoy ante la juez Elisa Llaneza García, en el Juzgado de instrucción número 4 de Oviedo, en relación con dos operaciones urbanísticas llevadas a cabo por la entidad en Murcia y Almería a principios del año 2003. Los antiguos responsables de la mutua minera, ligada a más de dieciséis mil asturianos, están imputados por un presunto delito de administración desleal y gestión fraudulenta a raíz de una demanda interpuesta en los juzgados de San Javier, en Murcia, por supuestas irregularidades en la venta de 60 adosados en la urbanización Los Narejos, en Los Alcázares, y la compra de 140 apartamentos en Roquetas de Mar, en la Costa Blanca, Almería.
Los denunciantes, agrupados en una Plataforma de Afectados, interpusieron una querella en julio de 2003 contra los directivos que fue admitida a trámite por el Juzgado número 4 de San Javier en septiembre, cuando decretó la imputación de los directivos que hoy empiezan a pasar ante el juez. Esta decisión fue ratificada por la Audiencia Provincial de Cartagena, que tardó alrededor de un año en contestar a los recursos planteados por la defensa del Montepío, ejercida por Carlos Bueren, ex juez de la Audiencia Nacional que trabaja para el bufete de Uría y Menéndez en Madrid. La resolución de la Audiencia, hecha pública en el otoño de 2004, decidía imputar también al empresario que había cerrado las operaciones con el Montepío, un ex minero del valle de Riosa y Morcín, que los denunciantes vinculaban como «cooperador necesario», al ex presidente y ex vicepresidente de la mutua, Alfredo Álvarez Espina y Ricardo González Argüelles, que hoy prestarán declaración en Oviedo sobre la demanda.
Los socios denunciantes sostienen que el Montepío había vendido los adosados a muy bajo precio y había comprado los apartamentos por encima de su valor al mismo vecino de Morcín que aparecía como administrador único de las dos sociedades, una radicada en Madrid y otra en Barcelona, que cerraban las operaciones.