Entonces, ¿por qué el desconocimiento sobre la contribución de Justo del Castillo al estudio de la Prehistoria? «Él tampoco le dio mucho humo al tema», explica González Morales, quien recuerda que «en el caso de Altamira, descubierta por Marcelino Sanz de Sautuola, eran muy espectaculares las pinturas y, encima, el descubrimiento estuvo metido en una polémica de rango mucho más amplio, la del evolucionismo, y por eso cobró ámbito nacional».
Pero puede ser que motivos extracientíficos fueran los causantes del olvido. Así lo cree Manuel González Morales cuando dice «otro liberal y cántabro, Augusto González de Linares, perdió la cátedra de Biología en Santiago de Compostela por defender las ideas evolucionistas, y es que en toda esa época de la Restauración, con una reacción muy enérgica de la Iglesia católica contra el evolucionismo, mucha de esa gente que tenía un perfil liberal fue al olvido, hubo un olvido interesado».
«Familia bien»
De todas formas, coincide Justo del Castillo con otros investigadores de su época en el perfil social: «Gente de familia bien, con posibilidades económicas y con una buena formación académica», explica Manuel González Morales, «gente con un nivel intelectual alto y que aplicaba lo que era propio de sus conocimientos técnicos y científicos a eso que entonces no existía como ciencia prehistórica».
Por ejemplo, a Justo del Castillo, asegura el catedrático González Morales, «se le nota mucho que era ingeniero por los dibujos que hace -que son muy analíticos, muy buenos- de la planta de la cueva; se nota la mano del ingeniero». Para rescatar la memoria de Justo del Castillo y dar valor a Collubil, el Ayuntamiento de Amieva tiene previsto construir un centro de interpretación de la cueva. Así lo aseguró en el Hotel Balneario de Puente Viesgo el alcalde de Amieva, Ángel García García.
Y es que -como asegura, por último, el catedrático Manuel González Morales-, «Cantabria y Asturias son privilegiadas para el estudio y la divulgación de la época prehistórica», uno de cuyos pioneros fue el gijonés de adopción Justo Fernando José del Castillo Quintana (Santander, 28 de mayo de 1841-Gijón, 19 de enero de 1912). Fue enterrado en El Suco.