Villamayor (Piloña),
Bárbara MORÁN
La construcción en Villamayor (Piloña) del museo del Neandertal, donde se podrán interpretar y conocer los tesoros de la cueva de Sidrón, ha sido objeto de debate. Entre vecinos, entre parroquias, entre partidos y entre instituciones. Finalmente, la sede museística no se construirá en Borines, parroquia donde se ubica la cueva de Sidrón y en la que se encuentran los terrenos municipales que había propuesto el anterior equipo de gobierno, del PP, sino en la finca de Las Huelgas, propiedad de Cajastur y localizada junto a la N-634, a la salida de Villamayor hacia Arriondas.
Las Huelgas tiene una extensión de 300.000 metros cuadrados. La finca está presidida por la casona del mismo nombre, y en los alrededores se albergan las instalaciones de Viveros del Sueve, propiedad de Cajastur, así como una extensa pomarada y una plantación de perales. Los árboles son tratados y cuidados para la venta de la fruta por el encargado de la finca, Jorge Álvarez.
Después de 18 años al cuidado de Las Huelgas, Álvarez acoge «muy positivamente» la idea de ubicar el museo del Sidrón en la zona. «Aún no sé dónde se ubicará el museo exactamente, pero creo que la zona más acertada sería la zona derecha de la casona, entre la vía del tren y el río Piloña. Son unos 40.000 metros cuadrados que ofrecen más posibilidades para ubicar el equipamiento. Desconozco la ubicación decidida por las autoridades pero a mi juicio esta zona sería muy acertada», señala el encargado de la finca, mientras recuerda que el peculiar nombre de este espacio se debe a que las tierras hace cuarenta años pertenecían a muchos propietarios de la zona. En esa zona a cada finca se la denomina «güelga» o «huelga», y «como había tantas juntas, de propietarios diferentes, le quedó este nombre. Después Cajastur fue comprando poco a poco todos los terrenos y el caserón», relata el cuidador.
Según el encargado de Las Huelgas, la idea de ubicar el museo del Sidrón en esos terrenos ha sido un acierto. «Creo que, independientemente de dónde se ubique, lo más importante es que el museo sin duda impulsará positivamente el turismo en la zona y por tanto la economía. Este tipo de actuaciones siempre favorecen al pueblo», asegura.
Para los vecinos de Villamayor la decisión de que el museo del neandertal se ubique en su pueblo ha tenido muy buena acogida. «Me parece muy bien, sólo espero que no rompa mucho la tranquilidad con la que estamos acostumbrados a vivir», manifiesta Carmen Criado Peláez, vecina de Villamayor, quien reside a escasos metros de la finca de Las Huelgas.
La cueva de Sidrón es la cavidad asturiana más grande de calizas no carboníferas. Posee un yacimiento prehistórico con pinturas rupestres. En 1994 unos turistas que paseaban por la zona encontraron los primeros restos humanos, que resultaron ser de neandertales de setenta mil años de antigüedad. Desde entonces, se ha encontrado gran cantidad de material lítico y óseo. La importancia de esta cueva también radica en que, hasta la fecha, es el yacimiento que más restos neandertales ha aportado: unos 850 fragmentos óseos, entre huesos y dientes. Sidrón, uno de los bienes culturales más preciados de Piloña, se enfrenta ahora a la construcción del equipamiento que mostrará al mundo las riquezas ocultas en su interior durante decenas de miles de años.