TERCERA DIVISIÓN
Oviedo,
Celso A. SANJULIÁN
La crisis del Astur adquirió ayer la deriva que se temían sus futbolistas. El club admite que no puede asumir las cantidades que había acordado y les propuso una rebaja en el importe de las mensualidades. La propuesta fue formulada al término del entrenamiento en una reunión a la que no asistió el presidente, Isaac Peral.
Los jugadores se fueron anoche decepcionados del Hermanos Llana, aunque se lo van a pensar. Los más proclives a la negativa podrían ser aquellos que proceden de fuera de Asturias. En el caso del berciano David Álvarez, éste solicitó y obtuvo ayer mismo la baja. Su representante, Ángel García, dijo que no estaba en condiciones de aguantar más tiempo la presente situación y que le buscaría otro equipo. Su padre, que viajó desde Ponferrada para recogerle, también fue muy explícito al manifestar que «aquí estamos perdiendo dinero. Vino el 20 de julio y es el día de hoy que no ha cobrado ni un euro».
El propio futbolista, de sólo 20 años y con una reconocida proyección, manifestó con desencanto que «éste era un proyecto bonito, pero no pudo ser. Una lástima, porque había depositado muchas ilusiones en el Astur».
Los demás futbolistas salieron de la reunión con una cara que era un poema. Pese a sus temores sobre una rebaja en las percepciones, ya apuntadas la víspera, la constatación de las dificultades del club les aplanó el ánimo. Lo que más les cuesta creer es que la entidad, con un presupuesto declarado de 18.000 euros para esta temporada, haga públicas ya sus dificultades en el primer mes de competición. En esto abundaba el antes citado Ángel García, representante de David Álvarez y de otros cinco jugadores (Ocaña, Teto, Borja Carril, Jota y Damián), quien señalaba que «puede entenderse que haya problemas de cobro a partir de febrero o marzo, pero que se nos plantee esto en septiembre es inadmisible». En su indignación, añadió que «hemos venido aquí engañados; a mí se me mostró un documento en el que el constructor Francisco Gómez nos avalaba las cantidades que iba a abonar el club».
Uno de los veteranos de la plantilla, el defensa Tuero, resumió el sentir general al decir que «estamos muy fastidiados. Aunque se veía venir, siempre afecta cuando te lo confirman. Ahora toca decidir sobre la propuesta de la rebaja, y puede haber respuestas distintas porque cada uno sabe sus circunstancias».
Los miembros de la directiva declinaron hacer manifestaciones, mientras que el entrenador, Emilio Fernández, les apuntaba a los futbolistas la posibilidad de «aguantar ahora y, luego, reclamar todos en bloque».