J. L. ARGÜELLES
La construcción de una planta regasificadora en El Musel, proyecto adjudicado por el Ministerio de Industria a Enagás, recibió ayer el respaldo del influyente Real Instituto Elcano. Su presidente, el ex ministro Gustavo Suárez Pertierra, aseguró que esa planta es estratégica para garantizar los suministros a un país con importantes dependencias en materia de energía. «Es importante no sólo para Asturias, sino también para la seguridad energética de España».
Pertierra, asturiano que ocupó los Ministerios de Educación y Defensa en distintos gobiernos de Felipe González, alertó de la estrecha relación entre geopolítica y suministro energético: «Reducir la dependencia del exterior ha cobrado mucha fuerza; hay que clarificar los escenarios energéticos, porque la energía es uno de los temas más importantes de la geopolítica».
El grupo de energía del Real Instituto Elcano celebró ayer en Quinta La Vega, sede del Instituto Portuario de Gijón, una jornada para analizar el papel de la futura regasificadora en el mapa energético nacional y el suministro de gas licuado. Al acto acudieron, entre otros, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces; el consejero de Industria, Graciano Torre, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach. Pertierra afirmó que el programa de energía es prioritario para la institución que preside y subrayó, además, la ventaja estratégica de importar el gas licuado, como se hará en la futura instalación de El Musel, mediante transporte marítimo y no a través tan sólo de gasoductos, unas infraestructuras vulnerables ante cualquier conflicto geopolítico.
España es ya el tercer importador de gas, tras Japón y Corea del Sur, según datos del Real Instituto Elcano. Pertierra justificó ese creciente uso porque España «es una isla energética, lo que plantea el debate sobre la seguridad». El país tiene importantes reservas de carbón, pero su futuro como energía dependerá de los avances tecnológicos para capturar el C02, una exigencia derivada del Protocolo de Kioto y de las exigencias que en materia de energía quiere imponer la Comisión Europea en el año 2020.
La Autoridad Portuaria de Gijón concedió el pasado 24 de abril a Enagás los terrenos para la regasificadora, en la superficie ganada al mar con la obra de ampliación que se ejecuta al pie del Cabo Torres y tras el obligado trámite de competencia. La citada empresa, que ha comprometido unas inversiones de 512 millones de euros (375 para la planta de regasificación y el resto para completar el sistema de transporte de gas) compitió en ese procedimiento con Gasifica, firma de Unión Fenosa. La instalación, con una capacidad de 800.000 metros cúbicos, está ahora pendiente de la declaración de impacto ambiental.
Areces subrayó ayer la doble importancia que, a su juicio, tendrá la regasificadora de El Musel, una planta que algunos colectivos ecologistas ven innecesaria. El Principado produce mucha más energía de la que consume. Es una de las regiones excedentarias. El Presidente indicó que la instalación garantiza las inversiones para ciclos combinados (hasta 3.000 millones) y sitúa a Asturias en el mapa español del gas. Este recurso será en 2011 el de mayor utilización en España, según previsiones del Gobierno. El 69 por ciento del gas llega licuado mediante transporte por barco y proviene de siete países, principalmente: Argelia (32 por ciento) y Nigeria. Hay seis plantas de regasificación, a la que se sumarán dos en Canarias y la de Gijón.
Areces considera «razonable» que la línea de evacuación eléctrica entre Lada y Velilla, fundamental para el excedente energético de la industria asturiana, entre en funcionamiento en el año 2011. «Esperamos tener culminada en esta legislatura la solución de la evacuación», manifestó.
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