Oviedo, L. A. V.
El jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, no quiso perderse la entrega de los premios «Príncipe de Asturias» 2007. El ovetense aseguró ayer en el hotel Reconquista que «está de moda criticar a la Monarquía», aunque ello no supone mucho problema, porque «son muy pocos» quienes lo hacen. Eso sí, Sabino Fernández Campo indicó que «no está mal que cada uno exprese sus opiniones, aunque sean ideas antimonárquicas, y los Reyes deben tenerlo en cuenta», en clara referencia a la última polémica respecto a la cena en la que don Juan Carlos pudo deslizar algún tipo de reticencia respecto al radiofonista Federico Jiménez Losantos, que habló abiertamente de su abdicación en el Príncipe Felipe.
Sabino Fernández añadió que «la Monarquía precisa respeto y si le falta, deja de ser Monarquía». Por tanto, aseguró, debe exigirse discreción a aquellas personas en las que el Rey deposita su confianza haciéndoles algún tipo de comentario. «Quien recibe esas manifestaciones debe mantener la discreción», indicó.
Y respecto a la memoria histórica, el conde de Latores, que acudió a la ceremonia de entrega de los premios «Príncipe» acompañado de su esposa, la escritora María Teresa Álvarez, indicó que «los jóvenes que no vivieron los acontecimientos de la guerra civil no deben recibir una información sesgada o procedente de sólo una de las partes en conflicto».
El general retirado dijo, además, en referencia a la ley recientemente aprobada, que «los bandos que se enfrentaron en la guerra civil ya han superado satisfactoriamente aquellos muertos. No podemos volver a resucitarlos para enredar y crear nuevos rencores, cuando deberíamos estar todos unidos por el bien de España».