JUAN LUIS ARSUAGA FERRERAS
PALEONTÓLOGO Y COORDINADOR DE ATAPUERCA
Amaya P. GIÓN
«Paleontólogo español». Así se presenta Juan Luis Arsuaga, paleontólogo y coordinador de Atapuerca, ante los medios de comunicación. Realmente sobran las presentaciones para este «hombre de campo» madrileño, científico y gran divulgador. «Al otro lado de la niebla», «El collar de neandertal» o «La especie elegida», que se ha reeditado, son algunas de sus obras bibliográficas. Llegó ayer a Avilés calzado con botas de montaña, como las que utiliza en las excavaciones en las que participa, y que cambió por zapatos para recibir el premio «HDL Colesterol bueno».
-Hablando de nutrición, ¿cuál sería el menú de un neandertal?
-Los neandertales no tienen gastronomía, comían los alimentos crudos, sin preparación. Esta especie ya conocía el fuego, pero no había descubierto los recipientes, lo único que podían hacer era tostar. Aparecen muchos huesos quemados en los yacimientos, algunos los tirarían en hogueras pero otros los podrían tostar. Su única receta era algo parecido a la barbacoa (ríe). La gastronomía no comienza hasta que surge la cerámica, el Neolítico, etcétera.
-¿Han cambiado las últimas décadas de investigación la visión acerca del neandertal?
-Algunos siempre hemos mirado a los neandertales con mucha simpatía. Es la especie más próxima a la nuestra de todas las que han existido, incluso más que los chimpancés. También tienen diferencias muy notables con nosotros, pero yo siempre me he fijado más en las semejanzas; son muy humanos y muy inteligentes, pero no iguales. Con los chimpancés compartimos el 90 por ciento de nuestros genes y con los neandertales mucho más.
-¿Qué significado tiene Sidrón para el estudio de la especie?
-Es el mayor yacimiento de neandertales de España, por lo tanto es muy importante. Sidrón es, sin lugar a dudas, la Atapuerca de los neandertales.
-Ahora dicen que eran roxos...
-Siempre se ha pensado, pero ahora tenemos datos genéticos. También se sospecha que los primeros cromañones de Europa, que llegaron procedentes de África, eran oscuros. Se han hecho incluso novelas en las que se habla de esto, como «La danza del tigre», en la que se decía que los neandertales eran pelirrojos y los cromañones oscuros.
-¿Hubo mestizaje?
-No. Nosotros no tenemos genes neandertales, se han perdido. Los neandertales desaparecieron, se extinguieron. Lo que se discute es si dejaron algunos genes a las poblaciones europeas que les sucedieron, que somos nosotros. En el caso de que lo hubieran hecho, se perdieron. Se puede plantear en términos de ficción, pero que ocurriese sería muy raro.
-No será la política el reducto del neandertal...
-No, todo lo contrario, es muy Homo sapiens. Los neandertales no tenían bandera. Muchas veces calificamos de «animales» algunas conductas que no nos gustan del ser humano, pero que realmente son humanas. El fanatismo no es propio de los animales, no es una herencia del pasado sino en lo que nos hemos convertido. Los neandertales no tenían partidos políticos, eso es propio del Homo sapiens.
-Está de moda el cambio climático, ¿qué opina?
-Que se está produciendo un cambio climático no lo discute nadie. Otra cosa es determinar qué papel tienen los humanos al respecto, qué porcentaje es natural y cuál se debe a la acción del hombre. Eso no es fácil de establecer. Aunque la contribución humana al cambio climático sea poca, afecta a mil millones de personas.
-¿Y la polémica que se ha generado?
-Me parece lamentable porque el cambio climático no es de derechas ni de izquierdas.