Cargar, apuntar y lanzar. El Príncipe descubrió ayer, en Moreda, los secretos del «gomeru». Don Felipe tuvo la oportunidad de utilizar ese «arma» -hoy, casi más habitual en las barricadas que en los juegos infantiles- durante su paseo por las calles de la localidad. El heredero, acompañado de su esposa doña Letizia, visitó una exposición de artesanía del centro de personas mayores. Al dirigirse a un encuentro con los escolares de la zona, le llamó la atención un allerano que, tirachinas en mano, instó al Príncipe a probar suerte y puntería. Don Felipe se acercó, escuchó una breve explicación, levantó los brazos, guiñó un ojo para apuntar y lanzó el bolín, como refleja la secuencia de fotografías. Hasta dos veces lo intentó, pero nada. No hubo suerte. Eso sí, el numeroso público que pudo presenciar la escena aplaudió con ganas «la intención».