Tuñón, M. S. MARQUÉS
La actual campaña de excavaciones de la cueva del Conde está dispuesta en tres frentes, tres catas abiertas que han ofrecido miles de instrumentos de piedra y algunos restos de fauna, que se suman a los muchos ya localizados en anteriores investigaciones.
El abundante número de herramientas, además de confirmar un asentamiento continuado, indica también que debía de ser un buen lugar para la fabricación de instrumentos; así parecen demostrarlo los cientos de restos de talla que han sido localizados.
Una de las tres catas abiertas se sitúa en el fondo de la gruta, aprovechando un testigo dejado por Freeman en su campaña de 1962. Se trata, según los investigadores, de un fondo de cueva, y los materiales extraídos no son buenos. Aún así se han localizado herramientas musterienses y, en niveles superiores, otras más modernas, de hasta 19.000 años.
Todo indica que los primeros en asentarse en la cueva fueron neandertales que llegaron hace 40.000 años, en un momento de clima alpino. A juicio de Arsuaga, ésta sería una de las primeras cuevas habitadas de Asturias, porque antes de esa fecha estas cavidades estaban encharcadas y no permitían el acceso al hombre.
Ahora su interés se centra en saber cuándo llegaron allí los hombres modernos, cosa que no está resultando fácil, aunque calculan que pudo ser aproximadamente hace 30.000 años. La cueva presenta niveles de Auriñaciense típico de hace 32.000 años, pero antes de esas fechas los neandertales ya estaban trabajando el hueso.
Estos días, los arqueólogos ultiman la excavación para dar por cerrado definitivamente el estudio de la cueva. Prevén concluir la cata del exterior, donde persiste la abundancia de restos líticos y de fauna -bóvidos, rebeco, ciervo, caballo y rinoceronte- y la de la plataforma interior, donde se han localizado útiles de hueso y «vestigios neandertales» con dataciones que rondan los 40.000 años.
Arsuaga y Adán cierran el capítulo de la cueva del Conde con esta campaña, pero pedirán apoyos para desarrollar un nuevo proyecto en la zona que incluya nuevas excavaciones en la cueva del Ángel y también en la denominada cueva Pequeña y el Camarín. Arsuaga afirma que necesitarían dos o tres campañas para catalogarlo todo y publicar una monografía. También propone una excavación en cueva Carola, situada en la collada vecina .