Barcelona
Para el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, las «maniobras» del PP para bloquear el Tribunal Constitucional, que tienen pendientes la resolución de varios recursos sobre el Estatut, es comparable al golpe militar del 36 y o al intento de golpe de Estado que protagonizó el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero el 23-F. Una comparación que, según el presidente del PP catalán, Daniel Sirera, rebasa el «límite de lo políticamente aceptable» y «pone en peligro el sistema democrático», informó «OTR/Press».
«Lo que hoy son maniobras para bloquear la más alta instancia para interpretar la Constitución, hace veinticinco o setenta años eran maniobras para obtener o recuperar el poder por medios no democráticos», afirmó Montilla durante la entrega del XIV Premio «Blanquerna» a Javier Pérez Royo. El presidente del Gobierno catalán denunciaba así la operación de «ataque, bloqueo, politización y desprestigio» que el PP está llevando a cabo contra el TC.
Además, Montilla señaló que sin la resolución de los recursos sobre el Estatut que el Constitucional tiene encima de la mesa supondría un «choque de legitimidades» que derivaría en una «crisis política de imprevisibles consecuencias». «Hay que tomar en consideración el enorme desafecto que una sentencia de este tipo podría generar en gran parte de la ciudadanía catalana en relación con las instituciones del Estado y con el Estado mismo», alertó.
El presidente de la Generalitat mostró sus dudas de que esta estrategia, la misma que los populares también utilizan para bloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), consiga «dar frutos» y auguró que «sólo aportará un descrédito grave sobre nuestro equilibrio de poderes y la fortaleza de nuestro Estado de derecho». «Los que ven negada su idea de España en las urnas pretenden imponerla a base de dinamitar el propio equilibrio constitucional en el campo de batalla del alto tribunal», sentenció.
Pero en los pasillos del Senado, donde ayer tomó posesión del escaño que ocupaba su antecesor al frente del PP catalán, Josep Piqué, Sirera calificó las afirmaciones de Montilla de «muy lamentables e impropias de un presidente».
Por otra parte, los socialistas y los grupos minoritarios firmaron una declaración conjunta en la que dan un ultimátum al PP para que en quince días cese su «sectarismo antidemocrático» y permita la renovación del CGPJ. Los populares culparon al PSOE y le pidieron que se deje de «niñerías y vodeviles». Desde el órgano judicial, el presidente, Francisco José Hernando, insistió que los miembros del CGPJ están «tan legitimados como el primer día». El Consejo del Poder Judicial debate hoy defender las oposiciones como sistema de acceso a la magistratura.